miércoles, 11 de septiembre de 2019

SOBRE EL ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL TOPÓNIMO SAJAMBRIEGO «NIAJO»




En el año 2005, Ramón Sordo Sotres publicó en un libro titulado Toponimia de Asturias, Cantabria y León la variante «Diaxu» para el Niajo (1733 m) sajambriego, algo que todavía se dice en Ribota.   

El autor llanisco escribió lo siguiente: 

«DIAXU (Ribota) = DIAXO (Vierdes) = NIAJO (Oseja y Tolivia) = LA MAJADA DE NIAJO (RI): guaricia [mayada o campera a donde van las vacas] del pueblo de Ribota que se sitúa por debajo de La Peña Niajo; topónimos derivados son El Argao Diaxu (RI) y La Cuesta de Niajo (RI).

NIAJO, LA PEÑA (RI, TO y VIER) = LA PEÑA DE NIAJO (VIER): peña situada por arriba de Diaxo. No sé si será exactamente lo mismo que La Pica (de) Niajo = La Pica del Diaxo (RI) = Pico de Niajo (VIER)» (1).

En estos Diaxu/Diaxo, la /x/ se pronuncia con el sonido (ʃ) similar al que posee la /sh/ en los términos ingleses she, shoes o share.  

Todo esto resulta muy interesante porque la forma documentada más antigua de este topónimo sajambriego, que data del año 1620, se expresa bajo la variante «Yaxo»:  

1620, abril, 22. Ribota: ... camino que va para Yaxo. 

Este documento fue otorgado por Antón Díaz, vecino de Ribota, cuando vendió a Sebastián Fernández, clérigo y natural de dicho lugar, su parte en las tierras de Medere que habían sido de su suegro, Juan Fernández, junto con su parte

De los adiles del Buseco que eran del dicho Juan, mi suegro y padre de vos, el dicho comprador, que linda con el prado del Buseco y la llomba del calero y camino que va para Yaxo (2).

En la fotografía adjunta puede comprobarse esta grafía en la línea central. Compárese la conjunción copulativa (y) del inicio del pasaje con la inicial del topónimo y se comprobará que es la misma letra: una /y/. 

1620: ...y camino que va para Yaxo...


¿Cuál es la conexión de Diaxo con Yaxo?

En el asturleonés oriental (dominio al que pertenece Sajambre) está comprobado que el grupo /di/ origina /y/, como en Amieva cuando dicen el «Camín del Arceyanu» (Camino del Arcediano). En su Gramática histórica de la lengua asturiana, Xosé Lluis García Arias proporciona los siguientes ejemplos etimológicos: badium >bayo/bayu, Claudium >Cloyo, inodiare >enoyar, trans modia >tramueya o studium >estoyu (3). 

Otro tanto sucede en la lengua castellana (di > y), como se observa en la evolución del radium latino al «rayo» castellano, del adverbio hodie a «hoy», de podium a «poyo», de appodiare a «apoyar» o de radiam a «raya».    

¿Qué quiere decir esto? Pues quiere decir que Diaxu/Diaxo es la forma patrimonial más antigua y que de ella deriva la variante de 1620.  Recíprocamente, el Yaxo demuestra la existencia del Diaxu/o.

Para encontrar otra modalidad documentada del mismo topónimo debemos avanzar casi 50 años más, hasta el 27 de febrero de 1669, cuando se registra la voz Niaxo, lo que sigue repitiéndose a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XVII:     

1669, febrero, 27. Ribota: ...camino de Niaxo.

1669, mayo, 14. Ribota: ...camino de Niaxo.

1675, abril, 29: ...en el término de la Espinera que se diçe la cañada de Cobalente y la Bustariega, camino de la buería de Niaxo, del lugar de Ribota.

1687, julio, 30. Ribota: ...la cañada que ba para Songa y para Niaxo

Obsérvese que la actual Gustariega ribotense todavía se decía Bustariega en 1675, mucho más cercana al busto medieval y a su origen etimológico de pastos obtenidos mediante el fuego (4).  

Después de otros casi 50 años, los escribanos del siglo XVIII empiezan a usar la jota, castellanizando la pronunciación local con x (ʃ):   

1715, abril 10. Ribota: ...linda con el camino que ba para la boería de Neajo.  

1715, julio 29. Ribota: ...ocho carros de abono sitos en la Espinera de dicho lugar que lindan de un lado con el camino que ba para Niajo

Siglo XIX: bueyería de Niajo... Pico de Niajo 

1959: Ñajo.

La última variante (con ñ) fue publicada por Ángel Raimundo Fernández González en su estudio de 1959 (5) y, seguramente, se debe a la tendencia característica del asturleonés oriental en transformar la /n/ inicial en sonido /ɲ/, aunque en la misma lengua también existe confusión entre los sonidos ɲ/y: Pedroveña – Pedroveya; muñón – moyón; semeyar – semeñar (6), para lo que debemos partir de un Yaxo/Yajo/Ñajo.  También en la provincia de León se observa esta confusión de sonidos en topónimos como Ciñera de Gordón, que aparece documentado en 1499 como Ciyera (7).

Resumiendo, el Yaxo documentado en el año 1620 confirma: 1º) Que la forma más antigua del topónimo es el Diaxu/Diaxo que ha conservado la oralidad a través de la toponimia menor. 2º) Que su evolución fue la siguiente:

Diaxu/Diaxo > Yaxo > Niaxo + castellanización en Niajo.   
Por tanto, el significado etimológico del nombre de esta montaña debe rastrearse a partir de la forma más antigua: Diaxu.  


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NOTAS
1.- R. Sordo Sotres, Toponimia de Asturias, Cantabria y León, s.l., 2005, p.170.
2.- Adiles (<haedum, haed ile), lugar frecuentado por cabritos (X. Ll. García Arias, Pueblos asturianos: el porqué de sus nombres, voz Los Aíles).
3.-  X. Ll. García Arias, Gramática histórica de la lengua asturiana, Academia de la Llingua Asturiana, Uviéu, 2003, p.196.
4.- (com)bustum. La alternancia B/G también es característica del asturleonés oriental (X. Ll. García Arias, Pueblos asturianos: el porqué de sus nombres, voz Bustiello), como en el Gulnes (Bulnes) recogido por Ramón Sordo (Toponimia de Asturias, Cantabria y León, ob.cit., p.216) o como en el Gustalcuendi (Amieva), en La Gustia (Sajambre) o en el onomatopéyico hidrónimo de Ribota: Güérgula/Güérbula, que de las dos formas se documenta; otro tanto sucede en el topónimo de Vegacerneja El Gargallo (hoy) / El Garballo (siglo XVII); etc. La misma etimología, procedente de bustum > busto, tienen los Buseco sajambriegos. La Bustariega/Gustariega es diminutivo.   
5.- A. R. Fernández González, El habla y la cultura popular de Oseja de Sajambre, Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo, 1959, p.378.
6.- X. Ll. García Arias, Gramática histórica de la lengua asturiana, ob. cit., p.256. 
7.- AGS, RGS, leg.149908, n.105.



sábado, 7 de septiembre de 2019

JOSÉ DÍAZ Y DÍAZ-CANEJA Y SU VOCABULARIO SAJAMBRIEGO


El principal autor de lo que se publicó como Vocabulario sajambriego en el año 2001, en una mala edición a la que me referiré más adelante, es la persona a la que dedico esta entrada, porque llevo tiempo oyendo muchas incorrecciones sobre él y porque creo que se merece poner por escrito algo de su biografía. 

También creo necesario precisar algunos hechos relacionados con la recopilación crítica que hizo del vocabulario sajambriego, publicado en la obra póstuma anteriormente mencionada, porque dedicó a ello casi toda su vida y no ha sido tratado como se merece. 

Aclaro que todo lo que voy a publicar procede del conocimiento y archivo familiar, ya que José Díaz y Díaz-Caneja fue mi tío abuelo.    


1.- BIOGRAFÍA 

José Díaz y Díaz-Caneja nació en Oseja de Sajambre (León) en 1894 y murió en su casa del barrio de Quintana (Oseja) en 1969.  Fue hijo de Ramón Díaz Piñán (1861-1923), secretario del Ayuntamiento de Oseja de Sajambre, y de Francisca Díaz-Caneja Acevedo (m. Colunga, 1937).   

Tras iniciar los estudios elementales en la escuela de Oseja y quizás también en la de Soto con el célebre maestro Leonardo Barriada, de quien se consideró discípulo, entró en el seminario conciliar de Oviedo gracias a la beca perpetua que poseen todos los miembros del linaje de su fundador: el obispo de Oviedo, Ignacio Díaz-Caneja (1779-1856).  No completó sus estudios eclesiásticos pero se licenció en Magisterio y Derecho.    

Nunca fue maestro, aunque aprobó las oposiciones en 1923. Tampoco ejerció como inspector de Hacienda, aunque también superó una oposición en 1933, sino que se convirtió en jurista y en lingüista.

Como jurista, formó parte de la comisión nacional que elaboró la Ley de Régimen Local durante el Franquismo y publicó diversos libros y artículos sobre esta temática entre 1941 y 1955. Como lingüista, investigó sobre la lengua castellana y la lengua asturiana (o leonesa, que es lo mismo), con publicaciones en revistas científicas de su época, siendo propuesto el 10 de noviembre de 1943 para una plaza de Miembro Correspondiente por Asturias de la Real Academia Española, cuando don Ramón Menéndez-Pidal era director, y elegido el 10 de diciembre de 1943 a propuesta de Miguel Asín Palacios, Vicente García de Diego y Armando Cotarelo Valledor. 

Tras completar sus estudios de Derecho empezó a opositar al Cuerpo de Secretarios de la Administración Local, profesión que ejercía su hermano mayor, que había desempeñado su padre y muchos de sus antepasados desde el siglo XVI. Entre 1923 y 1936 ocupó las secretarías de los ayuntamientos de Oseja de Sajambre, Villamayor de Santiago (Cuenca), Nava del Rey (Valladolid) en 1935 y Sahagún (León) en el mismo año. En 1936 llegó a Asturias para encargarse de la secretaría del Ayuntamiento de Colunga y, más tarde, desempeñó la misma función en Llanes desde 1944 y en Villaviciosa, desde 1956 hasta su retiro.  Aunque aprobó las oposiciones para ayuntamiento de primera categoría, con asignación de plaza en la ciudad de Barcelona, renunció a este destino porque nunca quiso abandonar Asturias.  

Dotado de memoria portentosa (por herencia de los Díaz-Caneja), dedicó su vida al estudio. Fue un gran bibliófilo y un lector infatigable.  El catálogo de su biblioteca y las anotaciones de sus libros muestran su carácter metódico y un trabajo paciente, ordenado, exhaustivo y sistemático.  Los contenidos de sus anotaciones reflejan una cultura extensa.   

Murió en Oseja en 1969 después de sufrir una enfermedad degenerativa. Está enterrado en el cementerio de su localidad natal.  


2.- EL VOCABULARIO SAJAMBRIEGO 

El estudio del habla sajambriega, en el contexto de la lengua asturiana, a cuyo dominio pertenece, fue su principal interés lingüístico durante toda su vida. En su correspondencia privada dejó por escrito que, en 1942, contaba ya con miles de fichas y con una versión muy avanzada que se planteaba publicar porque había interesado en la Real Academia Española.  Desde antes de dicha fecha fue enviando periódicamente las voces de su "Vocabulario sajambriejo" a dicha Real Academia, como consta en los archivos que se están digitalizando y volcando online (de momento, solo disponible la letra A). Sin embargo, no publicaría entonces dicha obra, sino que continuaría ampliándola y enriqueciéndola, quedando inédita a su muerte en 1969.   

Los herederos de José Díaz y Díaz-Caneja entregaron dicho original a una conocida filóloga leonesa (Concepción Casado Lobato), hoy fallecida, con el encargo de que lo dejara en depósito en la Biblioteca del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, aunque previamente se le preguntó si el libro tenía interés científico, decididos sus herederos a editarlo si así fuera. Al haber obtenido una respuesta negativa de dicha filóloga, que acababa de publicar su primer trabajo sobre el vocabulario de La Cabrera, el manuscrito de José Díaz y Díaz-Caneja quedó sin publicar.     

En los años 70, el jesuita Eutimio Martino pidió permiso para utilizar el original inédito como parte de la bibliografía de un libro que llevaría por título La Montaña de Valdeburón. Biografía de una región leonesa, Universidad de Comillas, Madrid, 1980.  La familia le concedió permiso de consulta. No se sabe si el erudito sajambriego llegó a utilizar dicha obra, ya que no aparece en el apartado bibliográfico de su Montaña de Valdeburón.   

En el año 2001, el Ayuntamiento de Oseja de Sajambre, a iniciativa del alcalde, Virgilio Díaz Vega, publicó un libro titulado Vocabulario sajambriego bajo la autoría de Olegario Díaz-Caneja y José Díaz y Díaz-Caneja.   Esta edición se hizo sin solicitar permiso a los herederos de José Díaz y Díaz-Caneja. Desconozco el proceder en el caso del otro autor. 

La edición fue encargada a Eutimio Martino Redondo y costeada por el Ayuntamiento de Oseja de Sajambre, que figura como institución responsable de la publicación. No se destinó a la venta en un primer momento y su distribución fue gratuita, aunque ahora se vende en librerías de viejo por 50 euros el ejemplar.  Pero el hecho de que no hubiera intereses comerciales de por medio en el momento de su edición no excusa a los editores de esta lamentable edición. 

En primer lugar, ¿de dónde se sacó el original de mi tío abuelo? ¿De la Biblioteca del CSIC? En ningún sitio se indica su localización. 

En segundo lugar, ¿por qué no se consultó a los herederos, aunque solo hubiera sido por elegancia? 

En tercer lugar y lo más importante de todo: ¿por qué no se atribuyó a cada autor su parte en el trabajo? Habría sido tan fácil como editar ambas obras por separado aunque en el mismo volumen o, en su caso, añadir las iniciales de cada autor a cada uno de los item a modo de firma (más trabajoso pero mucho más honesto).   

Después de haber indagado sobre lo sucedido, debo afirmar que las razones proporcionadas por los editores no justifican en modo alguno lo que se hizo o, mejor dicho, lo que no se hizo.   

El Vocabulario sajambriego editado en el año 2001 se debe casi en su integridad a José Díaz y Díaz-Caneja. Solo las voces contenidas en la Letra A (págs. 31-84) pertenecen a ambos autores, todo lo demás (Letras B a la Z, págs. 85-568) pertenece a la única autoría de José Díaz y Díaz-Caneja, porque desgraciadamente el trabajo de don Olegario se perdió en las catastróficas inundaciones de Bilbao del año 1983. Hoy se puede distinguir lo que pertenece a Olegario de lo que escribió José gracias a que la Real Academia Española conserva las fichas de cada una de las palabras de la Letra A que mi tío abuelo fue enviando a la RAE desde antes de 1942. 

La ausencia de una correcta atribución en la autoría provocó lo siguiente:   

Se atribuyó a don Olegario Díaz-Caneja cosas no escritas por él y con las que podría no estar de acuerdo.

Se atribuyó a don José Díaz y Díaz-Caneja cosas no escritas por él y con las que podría no estar de acuerdo.

Se mezcló la obra de dos autores diferentes y sin ninguna conexión entre sí, lo que incumple la Ley de Propiedad Intelectual vigente desde el año 1996 en España, demostrando no tener ningún respeto por el legado de ambos autores.

Se disminuyó el valor y el aporte científico de José Díaz y Díaz-Caneja cuando fue el autor de casi todo el libro.

Se puso a José Díaz y Díaz-Caneja como segundo autor cuando fue el principal, con 454 páginas de autoría única frente a 54 págs. compartidas. Quienes se dedican profesionalmente a estos quehaceres, saben perfectamente cómo debe ser el orden de las autorías de libros y artículos científicos de carácter histórico y lingüístico. No así los editores del vocabulario que lo hicieron justo al revés.

Es una verdadera lástima que no se haya puesto más esmero en la edición del año 2001. En su lugar lo que hubo fue una falta de respeto a los autores, a su trabajo y a sus respectivos legados, tanto por parte del Ayuntamiento de Oseja de Sajambre en la persona de su alcalde, como por parte del encargado de esta penosa edición, Eutimio Martino Redondo.  

3. AUTORÍA ÚNICA DE VOCES CORRESPONDIENTES A LA LETRA "A" ENVIADAS POR JOSÉ DÍAZ Y DÍAZ-CANEJA A LA REAL  ACADEMIA  ESPAÑOLA  DESDE  ANTES DE 1942


De momento, se puede demostrar documentalmente la autoría de las voces correspondientes a la letra "A" que fueron escritas por José Díaz y Díaz-Caneja (y no por Olegario Díaz-Caneja) gracias al Archivo de la Real Academia Española, que esta institución está digitalizando y colgando online. En este enlace constan las fichas mecanografiadas por mi tío abuelo, de la letra A, que fue enviando a la RAE desde 1942 o antes. En junio de 1950 había enviado información relativa a 105 voces sajambriegas y 319 más en marzo de 1954. 

Publico la carta enviada por José Díaz y Díaz-Caneja a Leonardo Barriada el 16 de abril de 1942, en la que se mencionan los contactos previos con la RAE, agradeciendo a los descendientes de D. Leonardo Barriada el habérmela proporcionado.