Habría que hablar de los lugares del barrio de Arriba y de que su poblamiento no es antiguo. Apenas hay menciones concretas a viviendas en el barrio alto durante la Edad Moderna. Únicamente en un par de casos de 1711 y 1721 se dice que las casas de morada se hallaban entre el camino de San Pedro y el camino de Soto (1711) o junto al camino que iba a San Pedro (1721), pero sin poder precisar mucho más.
lunes, 28 de mayo de 2012
BARRIOS Y FAMILIAS DE RIBOTA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII (y 5).
Habría que hablar de los lugares del barrio de Arriba y de que su poblamiento no es antiguo. Apenas hay menciones concretas a viviendas en el barrio alto durante la Edad Moderna. Únicamente en un par de casos de 1711 y 1721 se dice que las casas de morada se hallaban entre el camino de San Pedro y el camino de Soto (1711) o junto al camino que iba a San Pedro (1721), pero sin poder precisar mucho más.
viernes, 25 de mayo de 2012
BARRIOS Y FAMILIAS DE RIBOTA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII (4): La Pandiella, La Casiella, Güérgula, La Puente.
LA PANDIELLA
LA CASIELLA
EL BARRIO DE GÜÉRGULA
LA PUENTE
lunes, 14 de mayo de 2012
BARRIOS Y FAMILIAS DE RIBOTA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII (2): más sobre los Fernández.
ALGUNOS BARRIOS Y FAMILIAS DE RIBOTA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII (1): La Peñera, Teva y La Vega del Soto.
LA PEÑERA
TEVA/TEBA
Hacia 1481, en el lugar de Teva (o Teba) había casas de morada, cuya existencia debía ser bastante anterior. Allí vivió una familia compuesta por el patriarca Juan de Teva, que murió antes de 1491 sobreviviéndole un hermano, llamado Pedro de Teva, que casó con María Suárez y fue padre de Juan de María Xuárez.
LA VEGA DEL SOTO
En La Vega del Soto vivían también entre 1662 y 1665 familias apellidadas Viya, Díaz y Amigo, cuyas casas lindaban con el Camino Real y con la casa de los Fernández.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
LA PISA DEL RÍO AGÜERAS: fecha de construcción, localización y residuos contaminantes.
“MOLINO DE BATANES
Tiene asimismo un molino de batanes, el que está situado en río de Las Güeras y su labor es nuebe meses del año. De una sola rueda, que linda a todos quatro ayres con pasto común” (Oseja de Sajambre, Archivo Municipal, lib.1, f.656 rº).
En Asturias, lo normal era que los batanes trabajaran ininterrumpidamente hasta los meses de verano, época en la que cesaba la actividad porque al disminuir el caudal de los ríos, el agua canalizada resultaba insuficiente para mover con fuerza los mazos del molino. Quizás por este motivo, el cura de Oseja, Francisco Rodríguez Reyero, había llevado a finales del mes de julio de 1720 dos telas de sayal “a pisar en el Concejo de Valdeón” (ver post del jueves 4 de noviembre de 2010).
El mecanismo de este ingenio hidráulico era muy sencillo. En el río que aquí se llama Agüeras se construyó una presa y desde ella el agua era conducida por un canal en pendiente hecho de madera de roble, cuya caída hacía girar una rueda que accionaba los mazos con los que se golpeaban los paños para fortalecerlos. Por lo que parece, la canalización cruzaba el camino que iba hacia las tierras de La Portiella y Moneo.
Este batán o pisa se había establecido en Sajambre en el año 1664 por iniciativa de una mujer llamada Catalina de la Puente que, por lo que sabemos, se casó dos veces, la segunda de ellas en el año 1674. Cuando se construye el batán todavía estaba vivo su primer marido: Juan Gómez, vecino de Ribota. Los sajambriegos ya saben de qué familia estamos hablando. El hijo mayor de Juan y Catalina, que tendría unos diez u once años en 1664, se llamaba Pedro Gómez, un nombre que se ha ido repitiendo en esta familia hasta la actualidad (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Gonzalo Piñán de Cueto Luengo, legs.1664 y 1674).
Poco después de entrar en funcionamiento el batán, se producen conflictos con los vecinos de Ribota, quienes acaban quejándose a las Justicias del Concejo por los trastornos que les causaba la pisa “que fundó Catalina de la Puente”. Las razones argumentadas fueron las siguientes:
1) La presa construída disminuía el riego de algunas fincas.
2) Los residuos del abatanado ensuciaban el agua, no pudiéndose por esta causa lavar la ropa, la carne u otras cosas en el río.
3) Se había invadido el camino que iba hacia las erías de La Portiella y Moneo, impidiendo a algunos vecinos de Ribota el acceso a sus tierras de labor.
Oigamos directamente a los afectados a través de su portavoz, el cura de Ribota:
“Julián Rodríguez, cura de Rivota y sus anexos, ante vuestra merced parezco por mí y en nonbre de los demás vecinos a quienes toca y puede tocar el perjuicio de la fundación de la pissa de sayal, que fundó en el dicho lugar Catalina de la Puente, vecina dél, por causa del agua que quita a algunas heredades para su riego. Y asimismo para la limpieza de la ropa, carne y otras cosas, de que no se puede usar por estar llena de pelanbre del sayal. Y asimismo por atrabesar el camino por donde yo y dichas mis partes tenemos el serbicio para la agricultura de las tierras de la ería de La Portiella y la de Moneo, de que se sigue gran perjuicio al dicho lugar, el qual protesto pedir a su tienpo. Y aunque la susodicha alega tiene derecho por aver fundado sin contradición y, por esa causa, averse querellado de Secilia Martínez, mi criada, por dicir le abía quitado el agua de dicha pissa, digo, señor, que al tienpo y quando se hizo el edificio de dicha pressa, yo estava ausente, lo qual ofrezco provar, y a vuestra merced suplico me conceda el término probatorio...” (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Gonzalo Piñán de Cueto Luengo, leg.1664).
Nada sabemos, por el momento, sobre la manera en la que se resolvió o cerró este conflicto, pero la pisa siguió funcionando. Lo cierto es que, a pesar de los inconvenientes que provoca toda actividad industrial, la existencia de un batán en Sajambre era algo beneficioso para la población porque permitía el abastecimiento local de telas suficientemente resistentes para el vestido y el abrigo, sin tener que recurrir a los batanes asturianos o valdeones.
Unos cuarenta años después de la noticia anterior, a principios del siglo XVIII, el dueño de la pisa o pisón era Lorenzo Gutiérrez, vecino de Pío, heredada tras su fallecimiento por su mujer María Alonso, quien muere en el año 1715 “y dizen fue en la bentta de Pontón y estar enterrada en el lugar de Retuertto”. En su inventario de bienes se incluye “una pissa de pissar lana que está en el río caudal que baja de Las Agüeras, término de dicho lugar” de Pío (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Agustín Piñán de Cueto Luengo, leg.1715).
En el mismo documento aparece el emplazamiento del batán como topónimo: “Yten medio carro de yerba en do se dize La Pissa, que linda de un lado con prado de Isidro Gargallo y de otro lado con el río caudal” (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Agustín Piñán de Cueto Luengo, leg.1715).
Actualmente existen lugares llamados La Pisa y el Prao La Pisa, que también mencionan otros documentos de 1600. Lo que no sé con seguridad es en término de qué pueblo debe situarse esta descripción de la pisa, si en Pío o en Ribota.
jueves, 1 de octubre de 2009
EL PUEBLO DE RIBOTA ENTRE 1550 Y 1835: Ribota de Abajo (1).

El caserío del barrio de Abajo se acomodaba en las dos orillas del río Sella alternándose las casas, los hórreos y los establos y pajares con las huertas, las tierras labrantías y los molinos. Empecemos por estos últimos.
En el año 1636 había un molino “en el río caudal”, o sea, en el fondo del valle, junto a la Huerta del Cascayo y en donde tenía su casa de morada Sebastián Fernández de Cueto Luengo, hijo del lugar, clérigo presbítero y mayordomo del monasterio de Santa María de Gradefes (Archivo Piñán, 1636-10-24).
De 1665 conservamos una nota del escribano público, en la que se menciona “la puente del molino” (ver foto, pinchar para ampliarla) cuando se deslindan ciertas propiedades en Ribota de Abajo. Procedo a transcribir la nota entera porque de este modo los buenos conocedores de la toponimia menor podrán ubicar y/o identificar, mejor que yo, ese puente y ese molino. Hay que aclarar que al tratarse de una “nota”, o sea, del resumen previo que el notario hacía antes de redactar en forma el documento, la redacción es escueta y esquemática.
“En Osexa de Saxambre, a 19 de junio de 1665, Juan Díez otorgó venta a favor de Lupercio Fernández y Petrona Díaz, su muger, de toda la parte que tiene en la güerta que está devaxo de la casa, con sus árboles frutales, linda con el río de Güeyo y río de Sella y eredad de los conpradores. Y ansimismo la parte que tiene en la casa antigua que era de Juan Díez, su padre, linda con casa de Lupercio y Julián. Más la parte que tiene en la Vega del Soto, que linda con Catalina, digo con Domingo Amigo, casa y heredad y con el Camino Real. Más la parte que tiene en la güerta de arriva, que linda con heredad de Seçilia Fernández y la puente del molino. Libres todos estos vienes, por preçio 70 ducados, que confesó aver reçibido 41. Toriuio Alonso, y Marcos Alonso, Juan hixo” (Archivo Piñán, notas de Gonzalo Piñán de Cueto Luengo del año 1665).
Según otra noticia de 1712, también era dueño de un molino don Toribio Díaz Prieto, cura de Ribota, Vierdes y Pío a finales del siglo XVII y principios del XVIII. El molino se hallaba en Ribota de Abajo, junto a su casa de morada. Describiremos esta casa en el siguiente post.
Otro documento de 1718 habla de “un molino que está en el río de Mazera (o Matera), que está junto al Camino Real que ba para encima de la villa” (Archivo Piñán, 1718-12-22). Esta última expresión indica que estaban escribiendo en Ribota de Abajo y, por tanto, que el río mencionado debía ser alguna de las riegas que vierten sus aguas al Sella. No he podido, o no he sabido, identificar el topónimo de Mazera o Matera.
El Catastro de 1752 informa indirectamente sobre la identidad de los que debían ser propietarios de un molino harinero de una rueda en Ribota: Francisco Gómez y sus hermanos, habida cuenta de que, en los documentos de este siglo, el apellido Gómez sólo aparece relacionado con el pueblo de Ribota.
Parece que en estas noticias hay, con seguridad, al menos dos molinos distintos: uno situado en el interior del barrio de Abajo sobre el cauce principal del Sella (el de 1636) y otro debía estar en alguno de sus afluentes (el descrito en 1718). Los naturales de Ribota sabrán ubicar además la “puente del molino”, cuya localización yo desconozco, aunque pudiera estar en el barrio de Arriba.
