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lunes, 21 de mayo de 2012

BARRIOS Y FAMILIAS DE RIBOTA ENTRE LOS SIGLOS XV Y XVIII (3): la casa de San Juan y la casa de La Lastra.


LA CASA DE SAN JUAN

En un documento del año 1668 leemos: 

«Digo que teniendo yo una cassa que llaman de San Juan en el lugar de Ribota deste Concejo, mía propia, con una cortina y güerta a la gaxa y bocero de dicha cassa, que dicha cassa y cortina parte y confina con cassa y eredad de erederos de Antonio Díez y el rivero que llaman de La Llongar y el Hoyo de San Juan». 

Esta casa que se describe era la que heredaron los hijos del escribano Sancho Díaz de Ribota y su mujer, Juliana de la Caneja, y en la que vivieron los que se quedaron en Ribota. 

El matrimonio engendró a Julián, Miguel, Cosme, Pablo, Tomás, Lupercio, Alonso, Ana y Luisa Díaz de la Caneja. Julián vivió en Ribota y sustituyó a su padre en la escribanía pero murió antes de 1659; Cosme murió antes de 1662; Miguel se fue de Sajambre; Pablo se convirtió en clérigo y murió en el año 1662;  Tomás sustituyó a su hermano en la escribanía, se casó en Oseja y se fue a vivir a la casa de su mujer en Quintana haciéndose llamar a partir de entonces Tomás Díaz de Oseja (ancestro de Ignacio y Joaquín); Ana y Alonso casaron en Oseja, hijo del último será el díscolo Manuel Díaz de la Caneja, del que tanto hemos hablado en este blog; y Luisa se casó con Cosme Sánchez yéndose a vivir a Soto, de donde era el marido. En la casa familiar de Ribota solo quedó Lupercio y su mujer Marta Díaz. 

Los hijos del escribano recibieron de sus difuntos padres propiedades por todo el Concejo, pero los hermanos que se marcharon de Ribota fueron vendiendo lo que allí les había tocado a Lupercio, en tanto que éste vendió a Tomás y a Alonso las propiedades que su mujer, Marta Díaz, había heredado en Oseja. Cuando Luisa enviudó, dejó Soto y se volvió a Ribota para vivir con su hermano en «la casa de San Juan». 

El documento citado al inicio, aunque incompleto, relata el conflicto de Luisa Díaz de la Caneja con Juan de la Puente y precisa mejor la situación de esta casa que lindaba con El Hoyo de San Juan y con La Llongar:

«Juan de la Puente, por ser enemigo mío capital y verme probe y sin fuerzas, puso quexa de mí ante vuestra merced, diçiendo que yo le debo servidunbre por dicha cortina para otra eredad que llaman La Güerta de San Juan, todo lo qual es maliçiosamente intentado».

Así pues, esta casa se hallaba entre El Hoyo y la Huerta de San Juan, deduzco que en las proximidades de la vieja iglesia.  

Ya sabemos que una cortina son tierras de labranza cercadas por un muro, en este caso de un único dueño, pero ¿qué son «la gaja y bocero» en cuya dirección parece que se hallaban dicha cortina y la huerta?  

Dudo mucho que un ayudante de escribano rural en pleno siglo XVII hubiese escrito «bocero» pensando en una pronunciación latina para un «boquero». Tendría que haber estudiado «gramática» el muchacho, lo que correspondía en la época al segundo nivel de la enseñanza. Pero por entonces en Sajambre, lo único que podía cursarse era el grado elemental. De otro lado, aunque he revisado vocabularios y diccionarios, no alcanzo a saber qué puede significar la palabra «gaxa» (debe leerse gaja)  que precede al «bocero».  

Únicamente, en el «Vocabulario de la Montaña» que ha editado la Revista Comarcal encuentro dos términos que pudieron haberse utilizado de manera metafórica: «bocera», una herida o fisura que sale en la boca; y «gajar» como sinónimo de desgarrar o romper rasgando. ¿Tendría aquella casa alguna grieta claramente distinguible que se utiliza en el documento como referencia espacial? ¿O alguien sabe de algún significado mejor para estas dos palabras de la antigua lengua sajambriega

LA CASA DE LA LASTRA

Una lastra o llastra es una piedra grande y plana que debió existir (o existe, esto no lo sé) en el lugar de Ribota así llamado y que dio nombre a una casa y a sus moradores. En diferentes documentos de 1664 1665 y 1667, entre los más antiguos, leemos:

«...sobre deçir el camino peonil por donde se yba a la casa de La Lastra» (1665); «la media casa de La Lastra» (1665); «en el camino y senda que ba para la casa de La Lastra... y ocupó el antojano de dicha casa con una partida de leña» (1667); «en dicho lugar do se dice La Lastra, la qual dicha casa de La Lastra...» (1706); etc.

Quienes vivieron allí, llevaron como indicación de procedencia en su nombre un «de La Lastra»: 

«Pedro Díaz de La Lastra» nacido en 1625, quizás el padre de «Pedro Díaz de La Lastra, el moço, vezino del lugar de Ribota» (1664); «Pedro Díaz de La Lastra, el viejo» (1665); «Juana Díaz de La Lastra» (1665); «Pedro Díaz de la Lastra por sí, Pedro, Julián y Damián Díaz, sus hijos» (1670); «Manuel Díaz de La Lastra, hidalgo notorio» (1715); «la biuda de Pedro Díaz deLa Lastra que se llama Ysabel Díaz, dueña notoria» (1715); «Ana Díaz, biuda de Julián Díaz de La Lastra, dueña notoria» (1715); etc.  

En 1706 muere un Pedro Díaz de la Caneja, cuya vivienda estaba pegada a la casa palacio que construyó en Ribota Don Toribio Díaz Prieto. A fin de quedarse con la propiedad, Díaz Prieto se la cambió por otra casa en La Lastra, que se había comprado con los bienes de la mujer de Pedro Díaz.  Según esto, es muy posible que a este Pedro Díaz le sorprendiera la muerte en medio de la transacción (situación de la que pudo aprovecharse Díaz Prieto), pues la casa se incluye en el inventario de sus bienes aclarando que había sido cambiada con el cura de Ribota.

En un pleito de 1667 sobre un problema de servidumbres de paso leemos:

«Que es verdad que entre la casa de Pedro Díaz de La Lastra y el güerto de Pedro Díez avía un camino por donde se servía la casa de La Lastra, yva y venía la xente a dicha casa y los ganados de los vecinos y ansimismo tiene ocupado el antoxano de la cassa de La Lastra con el llinero». 

La casa era de dos pisos y se componía de cocina, pajar y establo, con un huerto de hortaliza en la parte de atrás y un hórreo pegado a la casa. Se hallaba junto al Camino Real.

martes, 6 de octubre de 2009

EL PUEBLO DE RIBOTA ENTRE 1550 Y 1835: Ribota de Abajo (4).

En el último post de este artículo vimos lo que dicen los documentos sobre la iglesia de San Juan Bautista de Ribota. Vamos a considerar ahora otro elemento de análisis: los restos materiales que se conservan junto a la iglesia actual. La tradición local los asigna a la iglesia antigua y no existe impedimento alguno para no creerlo. Pero yo me pregunto, ¿a cuál de las iglesias antiguas documentadas pertenecen estas ruinas?
Existen 2 posibilidades:

PRIMERA. Que la iglesia actual se construyera ex novo en 1924 y que los restos que hay frente a ella pertenecieran a la iglesia construída o reconstruída en 1785-1790. Si se confirmara que lo que se hizo entre estos años de finales del siglo XVIII fue una construcción y no una reconstrucción, entonces la iglesia primitiva se habría perdido. En el caso contrario, cabe albergar la esperanza de hallar algún elemento que permita saber algo sobre aquel antiguo templo. Por otra parte, habría que consultar el proyecto elaborado para la construcción de 1924.

SEGUNDA. Que la iglesia actual se edificara sobre una posible refacción hecha en 1785-1790 y que las ruinas pertenezcan a la iglesia documentada con anterioridad a 1785.

La vegetación y la maleza han invadido totalmente los vestigios, y yo siempre los he visto en el verano, que es el peor momento para poder apreciar algo interesante entre lo que se haya conservado. El otoño y, sobre todo, el invierno (sin nieve) es la mejor época para fotografiar con detalle estas ruinas, tratando de observar el tipo de obra, el posible arranque de bóvedas, restos de puertas o ventanas, indicios de cubriciones, etc.

Lo que sí podemos decir es que, a juzgar por lo que se ve, parece haber sido un templo de reducidas dimensiones con una única nave y que el elevado índice de deterioro indica que los vecinos del lugar reutilizaron las piedras de la vieja iglesia en casas o en construcciones rústicas.

A modo de resumen, podemos afirmar los siguientes datos seguros:

1º.- Desde 1636 y posiblemente antes existió una iglesia bajo la advocación de San Juan Bautista en el barrio de Abajo de Ribota (¿será casualidad: Ribota vinculada a un santo hidróforo y ahora a uno hidrófilo?).

2º.- Entre los años 1785 y 1790 se lleva a cabo una construcción o una reconstrucción (falta por determinar) de la vieja iglesia que perduró hasta la segunda década del siglo XX.

A alguna de estas dos fábricas pertenecen los vestigios materiales conservados.

3º.- Cerca de las ruinas ha de existir un cementerio antiguo, porque los feligreses de Ribota estuvieron sepultándose dentro del recinto sagrado y en sus proximidades inmediatas, al menos, durante todo el siglo XVII y el siglo XVIII.

4º.- Entre 1924 y 1927 se construye la iglesia actual utilizando como modelo arquitectónico la de Oseja.

viernes, 2 de octubre de 2009

EL PUEBLO DE RIBOTA ENTRE 1550 Y 1835: Ribota de Abajo (3).

Iglesia de San Juan Bautista de Ribota (Foto de Mª Aurora Fernández).

La actual iglesia parroquial de San Juan Bautista de Ribota fue construida entre 1924 y 1927 a imitación de la que en Oseja se edificó a costa de las fortunas de los hermanos Díaz-Caneja y Sosa en 1855.

Según un documento dado a conocer en 1980 por el padre Martino (Valdeburón, n.207), parece que la iglesia se "reconstruyó" entre 1785 y 1790. Tengo que matizar la afirmación de Eutimio Martino cuando habla de “construcción” de esta iglesia en el año 1785 porque los nuevos documentos, que no se conocían cuando se publicó La Montaña de Valdeburón y que yo he localizado en el Archivo Piñán, atestiguan la existencia de esta iglesia 150 años antes. Por esos documentos sabemos que la fecha más antigua conocida hasta el momento en la que aparece la iglesia de San Juan de Ribota corresponde al año 1636 (Archivo Piñán, Gradefes 1636-10-24). No obstante, volveré sobre esto en el siguiente post. Lo que no sabemos es cuando se transforma en parroquia.

La organización parroquial del Tercio de Allende el Agua fue cambiando con el paso del tiempo por culpa de la mayor o menor solvencia económica de los pueblos. Cuando los diezmos y las restantes cargas eclesiásticas de una feligresía eran escasas para mantener un beneficio curado, bien por la pobreza del lugar, o bien por existir una merma demográfica, el obispado hacía depender administrativamente una iglesia de otra. Es lo que le sucedió a Soto con respecto a Oseja y a Vierdes-Pío con respecto a Ribota a partir de 1527 (Martino: Valdeburón, n.78), porque durante la Baja Edad Media la parroquia de Santa Marina de Vierdes fue independiente.

Parece que durante el siglo XVI y parte del XVII la parroquia matriz es San Pedro de Ribota, pero en los testamentos San Juan Bautista empieza a figurar como la iglesia titular en 1669:

1669: Catalina Díaz, viuda de Juan Fernández, dispone en su testamento que su cuerpo “sea sepultado en la iglessia parroquial de San Juan de Rivota” (Archivo Piñán, José Díaz de Caldevilla, 1669-04-01).

1698: "El liçenciado don Thorivio Díaz Prieto, cura de San Juan de Ribota y su anexo Santa Marina de Vierdes en este concexo de Saxanbre" (Archivo Piñán, copia en papel sellado de 1699).

1699: Catalina Díaz de Vega, mujer de Damián Fernández, dispone en su testamento “que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia parroquial de San Juan de Ribota” (Archivo Piñán, Agustín Piñán de Cueto Luengo 1699-04-20).

1712: “...el licenciado don Thorivio Díaz Prieto, cura que soi deste lugar de Ribota y Bierdes su anejo en este concejo de Sajanbre” y “...en la parroquial de San Juan deste dicho lugar donde soi párroco...” (Archivo Piñán, Agustín Piñán de Cueto Luengo 1712-03-10).

Sin embargo, existen dos documentos discordantes. El primero es de 1649 y parece dar a entender que también entonces San Juan era la parroquia titular: “la ermita del señor San Pedro que está en el término de Rivota” (Archivo Piñán, Gonzalo Piñán 1649-04-28). Sin embargo, cuando se supone que la iglesia de San Juan Bautista estaba ya a la cabeza de la parroquia desde tiempo atrás, un documento de 1714 se expresa de la siguiente manera: “…Don Josseph Díaz de Viego, bicario en la parroquial de San Pedro de Ribota y Santa Marina deste dicho lugar” (Archivo Piñán, Agustín Piñán de Cueto Luengo 1714-04-22).

No sé si durante un espacio corto de tiempo llegaron a existir dos parroquias en Ribota, la de San Pedro de Orzales y la de San Juan Bautista, aunque la existencia del anexo de Santa Marina vinculado a ambas parece desmentirlo. Pero en Ribota pudo haber sucedido en algún momento lo que sucedió en Caín durante el siglo XV, cuando existían allí dos parroquias (San Salvador y Santo Tomás), una en el Caín de Arriba y otra en el Caín de Abajo. Al igual que el pueblo valdeonés de Caín, también Ribota tiene un barrio de Arriba y un barrio de Abajo.

Aunque también pudiera existir en los testamentos algo parecido a lo que observamos en Soto cuando los vecinos se referían a su iglesia de Santa María como “parroquial”, en el momento en el que todavía era un anexo de la de Oseja. Lo cierto es que estos problemas no están resueltos y hace falta volver a bucear en los fondos documentales del Archivo Histórico Diocesano de León, del que me separan ahora mismo unos 900 kilómetros.

Al margen de estas cuestiones de la administración diocesana, la iglesia de San Juan está presente en las mandas de misas de los devotos sajambriegos desde principios del siglo XVII. Ya vimos en otro post, la manda de Sebastián Fernández de Cuetoluengo en 1636. Como ejemplos, podemos mencionar también la de la vecina de Ribota María González de Oseja (Archivo Piñán, Tomás Díaz de Oseja 1667-09-13) o la orden de Manuel Díez de que le dijera una misa “a San Juan Bautista, patrono de esta yglesia” y varios aniversarios “que se digan en el altar privilegiado de dicha parroquia de San Juan” (Archivo Piñán, testamento escrito por el párroco Isidro Pérez, 1815-01-15). Y don Toribio Díaz Prieto dispone en su testamento del mes de marzo de 1712 que se le entierre en el altar mayor de dicha iglesia: “Yten mando que quando su dibina magestad fuesse serbido de llebarme desta presente bida a la otra, que mi cuerpo sea sepultado en la capilla mayor de la iglesia parroquial deste dicho lugar, donde soi cura, en la parte más decente y desocupada y se pague a la fábrica los derechos acostunbrados, que así es mi boluntad”.

jueves, 11 de septiembre de 2008

SAN JUAN BAUTISTA DE RIBOTA

Fotografía de Pilar Díaz Blanco


SAN JUAN BAUTISTA DE RIBOTA

.- Con los datos de 1980, el padre Martino tenía documentada esta advocación en el año 1706. Los documentos del Archivo Piñán permiten ahora adelantar su cronología casi un siglo (AP, Gradefes 1636-10-24), a 1636, cuando Sebastián Fernández de Cuetoluengo, clérigo de Ribota, ordena en su testamento la celebración de varias misas por su alma en "San Pedro de Horzales" y en "San Juan Bautista del dicho lugar de Rivota".