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domingo, 1 de diciembre de 2019

BREVE HISTORIA DE ARCENORIO Y DE SU ERMITA MARIANA


Índice: 1.- Introducción. 2.- El siglo XII. 3.- Los siglos XIV y XV. 4.- El siglo XVII. 5.- El siglo XVIII (1701-1751). 6.- El siglo XVIII (1752-1801). 7.- El siglo XIX. 8.- Conclusiones.

1.- INTRODUCCIÓN  


El puerto de Arcenorio (1530 msnm) es uno de los pasos naturales de la Cordillera Cantábrica que sirvió de límite y comunicación entre Asturias y León.  Pertenece al concejo asturiano de Ponga y limita con los concejos leoneses de Sajambre y Acebedo. 

Las rutas desde Asturias y desde las tierras de León han de seguir las siguientes trayectorias para llegar a dicho lugar: 

§  Desde San Juan de Beleño (Ponga, AS) – Les Bedules – Bosque de Peloño – Horcada de la Guaranga (1.370 m) – Arcenorio.
§  Desde Pio de Sajambre (LE) – Yaete – Collada La Campa (1580 msnm) – Arcenorio.
§  Desde La Uña (Acevedo, LE) – Puerto de La Fonfría (1640 msnm) – Arcenorio.

2.- EL SIGLO XII  


Por su situación fronteriza, la noticia escrita más antigua procede precisamente de una delimitación histórica, la que se establece hacia el año 1120 en el entorno del obispo Pelayo de Oviedo y que ha transmitido el cartulario conocido como Liber Testamentorum (1). En ella se enumeran los términos que definían la divisoria entre las diócesis de Oviedo y de León que, en la parte que nos interesa, dice así: 

... per Penna Rubea, per Panes, per Traue, per Lumba de Tauro, per Mensa Pelagii, per Ueza, per Erzinorium, per Uentanella, per Anneliona, per pando de Carral, per Carisia et descendit ad Campo Longo secus flumen Uernisga...

... por Peñarrubia (Cantabria), Panes (Peñamellera Baja), El Trabe (Cabrales), La Loma del Toro (Áliva), la Mesa de Pelayo, Beza (Sajambre), Arcenorio (Ponga), Ventaniella (Ponga), La Nalona (Puerto de Tarna, Caso), Pando de Carral, La Carisia (Aller) y desciende a Campolongo junto al río Bernesga (Villamanín)...

Es decir, a inicios del siglo XII el puerto seco de Arcenorio era un lugar individualizado y conocido a uno y a otro lado de las montañas, que se identificaba mediante un fitotopónimo derivado del latín *ilicinorium, lugar donde abunda la *ilicinam, o sea, la encina (Quercus ilex), (2).

Esto significa que, cuando se asignó un nombre a este lugar de la Cordillera Cantábrica, los naturales de la tierra hablaban latín, por lo que tal cosa no pudo suceder antes del siglo I.

Y si las voces del pasado llegan hasta nosotros gracias a los escritos que transmiten las inscripciones, los libros y los documentos, no menos interesante resulta analizar los silencios.  Y en el siglo XII hubo dos silencios importantes.    

En la época del obispo Pelayo de Oviedo (1101-1130, m. 1153) no se incluyó ninguna iglesia o ermita situada en Arcenorio en las actualizaciones de propiedades que dicho obispo se dedicó a hacer en los documentos copiados en el Liber Testamentorum, ni tampoco se mencionó el lugar en su obra histórica relacionándolo con algún suceso legendario, como cuenta una tradición oral que ha de ser –forzosamente- muy posterior. 

Los silencios en la obra de Pelayo de Oviedo sucedieron porque en tales años Erzinorium solo debía ser un paso de montaña dedicado, como mucho, a la explotación ganadera de los comarcanos.  

3.- LOS SIGLOS XIV Y XV  


En el siglo XIV existe otro silencio relevante. En 1385 se llevó a cabo un estadismo diocesano en la sede oventense por orden del obispo don Gutierre de Toledo (1377-1389), que se plasmó en el códice diplomático conocido como Libro Becerro. En ningún lugar se menciona una iglesia o ermita en Arcenorio, ni tampoco en la documentación de la Catedral de Oviedo sobre el concejo de Ponga.

La siguiente voz del pasado nos llega desde el año 1488, a finales del siglo XV.

En los registros de la cancillería real castellana, que se guardan en el Archivo General de Simancas, se ha conservado la copia íntegra de un documento otorgado por los Reyes Católicos en la ciudad de Valladolid, el 20 de noviembre de 1488, en el que se reconoce al concejo de Sajambre su derecho a pacer, rozar y cortar en el puerto de Arcenorio. El documento, con su reproducción fotográfica y su transcripción paleográfica completa, ha sido editado y comentado en una página de este mismo blog, titulada Edición Documental con el núm. 2.   

Por lo que se dice en dicho testimonio escrito, el concejo de Ponga debía haber iniciado el proceso de apropiación de lo que era hasta entonces (como argumentan los sajambriegos y reconocen los Reyes Católicos) un puerto mancomunado entre Ponga y Sajambre.  Eso dio pie a la protesta de los sajambriegos ante los reyes, reconociendo los monarcas los derechos de Sajambre a la explotación ganadera del puerto de Arcenorio:

...el dicho conçejo e omes buenos del dicho logar de Sajanbre han estado y están en la dicha posesyón de paçer e roçar e cortar en el dicho puerto de Arzenorio, desde el dicho tienpo a esta parte, justa e pacíficamente, por justos e derechos tytulos... (1488).

En el siglo XV y principios del XVI existían ya conflictos entre Burón y Sajambre por los terrenos mancomunados de Pontón; entre Valdeón y Burón por el término limítrofe de Llavarís; y entre Valdeón, Amieva y Sajambre por Carombo, testigo del aprovechamiento mancomunado de muchos de los puertos  de montaña que existió en esta región desde la Edad Media y que llegó con el mismo estatus jurídico al siglo XX.

En ningún lugar del documento de 1488 se alude a la existencia de una iglesia o ermita en el emplazamiento y menos aún de un albergue para caminantes, posiblemente porque todavía no se había construido ni lo uno, ni lo otro. De haber existido, habrían tenido derechos de aprovechamiento para su funcionamiento y manutención, como los tuvo el casero de Pontón durante toda la Edad Media, y se habrían mencionado en un documento que trataba, precisamente, sobre la explotación compartida del lugar.

En este sentido, en los testimonios conservados sobre el conflicto por el aprovechamiento de Llavarís suele aparecer el casero y la venta de Pontón o hacerse alguna alusión a la existencia de intereses de una tercera persona jurídica en el lugar (3).   

Así que es probable que la ermita de Arcenorio no sea anterior al año 1488 y que en dicha época, el lugar siguiera siendo solo una majada compartida entre los vecinos de Ponga y los vecinos de Sajambre. No debe extrañar este particular si nos remitimos a los hechos y no a la fabulación de los mitos locales. En el puerto de Pontón hubo albergue de caminantes de protección real desde el siglo XII y, sin embargo, no existió ermita alguna antes de 1425 con seguridad. En la vertiente asturiana del puerto de Beza, hubo una venta en el siglo XVI, pero la ermita de la Virgen de Saúgu fue fundada por el arcediano Pedro Díaz de Oseja en el año 1643.  Si esto sucedió en dos lugares por los que pasaba una vía intensamente transitada desde la Alta Edad Media, qué no pasaría con una senda secundaria y mucho menos frecuentada. 

4.- EL SIGLO XVII  


Todos los documentos posteriores a 1488 y anteriores al Catastro de Ensenada de 1752 que hablan de Arcenorio se han conservado en los protocolos notariales del concejo de Sajambre. De haber llegado a la actualidad los del concejo de Ponga, nos habrían clarificado muchas cosas. Pero eso no ha sucedido.

Lo que desconozco es si en el Archivo de la Catedral de Oviedo o en el Histórico Diocesano se conservan documentos de visitas pastorales anteriores a 1752 que puedan retratar la situación de los templos de Ponga. Si así fuera, estas fuentes tendrían que estudiarse.  

Por el momento, los únicos documentos conocidos proceden de Sajambre y están fechados en los años 1666, 1667, 1671, 1693, 1695 y 1699.

Se trata de testamentos otorgados por vecinos del concejo de Sajambre que dejan misas votivas a Nuestra Señora de Arcenorio o Alcenorio. El más antiguo pertenece a un habitante del pueblo de Pio, conocido como Xan Redondo. Excepto en un caso de un vecino de Oseja, todos los demás corresponden a hombres y mujeres de Vierdes y, sobre todo, de Pio, la localidad sajambriega que se encuentra más cerca del puerto de Arcenorio.

Es decir, la noticia más antigua conocida hasta el momento sobre la existencia de un templo mariano en Arcenorio data del año 1666; se ha transmitido gracias a la devoción de los sajambriegos; y se conserva en el Archivo de la Casa Piñán de Oseja de Sajambre, aunque ha sido editada en Oviedo por mí misma (4).

En la línea central: ...a la Birgen de Cobadonga, otra a Nuestra Señora de Arçenorio, otra... (Pio de Sajambre, 1666). Pinchar en la imagen para aumentarla.

5.- EL SIGLO XVIII (1701-1751)  


Las noticias documentales de la primera mitad del siglo XVIII siguen conservándose en los archivos sajambriegos. Entre 1711 y 1787, la Virgen de Arcenorio continúa asomándose a los testamentos de los vecinos de vecinos de Pio de Sajambre.

Pero en este período por primera vez se menciona al casero de Arcenorio. Es decir, por vez primera encontramos una evidencia documental de la existencia de una venta o casería en Arcenorio en el año 1711, porque este es el término que desde la Edad Media se asignaba en la zona a los encargados de estos establecimientos; así sucedió en Pontón y en Ventaniella. En el caso de haber sido el simple encargado del mantenimiento del templo que albergaba la imagen de la Virgen desde por lo menos 1666, el escribano se habría referido -con mayor propiedad- al mayordomo y no al casero.     

La mención aparece en una memoria de deudas que el vecino de Pio, Juan de la Puente, dejó tras hacer testamento, donde estableció dos misas por su alma dedicadas a la Birgen de Arzenorio. El conjunto fue otorgado en Pio de Sajambre, el 17 de julio de 1711, ante el escribano público del número Agustín Piñán de Cueto Luengo. En la citada relación, Juan de la Puente declara:   

...Más sesenta reales que le di (al cura de su parroquia, Toribio Díaz Prieto) en otra ocassión sobre pique que tubimos sobre si los abía de cobrar del cassero de Arzenorio o de mí, y para obiar ynconbenientes los pagué yo... (Pio de Sajambre, 1711).

En el memorial de deudas vemos que Juan de la Puente había sido el responsable local de la reparación de la ermita de San Pelayo de Pío, para lo que el poderoso cura de Ribota, Vierdes y Pío, don Toribio Díaz Prieto, había prestado 34 reales; que había sido regidor del Tercio de Allende El Agua en 1711 y había arrendado puertos; que comerciaba con colmenas, vacas y bueyes, que vendía a uno y a otro lado de las montañas; que acudía a las carreterías de la Tierra de Campos palentina (Ampudia), de lo que debía al cura 12 reales en razón de diezmos pendientes; y que a causa de negocios comunes que no se especifican, ya tenía pagado al cura 336 reales por 24 cántaras de vino. Por otros documentos del Archivo de la Casa Piñán, también sabemos que en varias ocasiones los vecinos de Ribota, Vierdes y Pio encargaron a este mismo Juan de la Puente la compra de grano panificable al por mayor en épocas de escasez, sobre todo en 1699 y 1700.

De manera que parece que este vecino de Pio se desenvolvía bastante bien en el terreno comercial; y comercial debió ser su relación con el casero de Arcenorio y con Toribio Díaz Prieto.  Quizás por algún préstamo hecho a ambos por el religioso o por cualquier obligación de estos para con el cura.  Lamentablemente, las fuentes conservadas no permiten precisar la naturaleza de la asociación mercantil que existió entre los sajambriegos y el casero de Arcenorio en 1711. ¿Estaría relacionada con el tránsito de gentes que cruzaban de Asturias a León, y viceversa, por el puerto pongueto?

Si había una venta o casería en Arcenorio en 1711 es porque debía existir algún trasiego de viajeros. Sin embargo, las fuentes conservadas no parecen otorgar a este camino demasiada relevancia, quizás porque dicho tránsito no era importante.

Dicen los ponguetos que la senda que atravesaba dicho puerto se llamó desde una época incierta el camín de los arrieros, según unos (5), y el camín de la sal, según otros. Lo uno por haber sido utilizada por trajineros de Ponga y lo otro, por transportarse por esta vía los pescados salados asturianos que se vendían en la Meseta.   

En 1752, el Catastro de Ensenada registra la existencia de unos pocos vecinos de Ponga que llevaban palas a vender a Castilla, nada comparable al 100% de los vecinos de Sajambre que efectuaban dos, y hasta tres, viajes al año a la Meseta para vender sus manufacturas.

En Sajambre y en otros archivos peninsulares se conserva mucha documentación de la segunda mitad del siglo XVII y de la primera del siglo XVIII que sirve para estudiar el intercambio comercial que se desarrolló entre Asturias y León en la zona oriental de ambas regiones, donde se documentan muy bien los caminos y los senderos más transitados por leoneses y asturianos, incluidos los vecinos de Ponga. 

Así sucede, por ejemplo, en un caso de 1689, donde vemos a los vecinos del Viego pongués protestar ante el rey porque los de Amieva, a la altura de Sebarga habían ocupado el camino real por donde pasamos a Castilla, solicitando se diera noticia del hecho a escrivanos del número de dicho concejo de Amieba, Parres, Ponga, Cangas y Sajanbre (6), como correspondía al cruzar por tales concejos el camino real al que se alude, que no era otro que el que iba desde Ribadesella a Castilla por Beza y Pontón.

Pues bien, hasta el momento, la ruta por Valdemagán (1700 msnm) y Arcenorio no está documentada en Sajambre antes del siglo XIX.

En cambio, existen registros desde el año 1668, en los que vemos a los sajambriegos transportando sardinas y salmones hacia la Meseta, que se salaban durante los meses cálidos para su conservación y se cubrían con nieve y hielo en los meses invernales. Pero todas estas cargas, que transportaban recuas de bueyes y caballerías, transitaban por el camino real que venía de Ribadesella y Amieva hacia Valdeburón (7). Nunca se documenta la zona de Arcenorio con tales finalidades. 

6.- EL SIGLO XVIII (1752-1801)  


En las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada que se empezaron a poner por escrito en San Juan de Beleño el 10 de mayo de 1752 y se terminaron el día 25 del mismo mes, se dice que en Arcenorio existía un molino que utilizaba el casero de dicho lugar:

...Otro (molino) de Nuestra Señora de Arzenorio, sito en este término, que es de la misma vezindad (Viego). Regulan  su producto en media fanega de maíz que ymportaran las maquilas de el casero de dicho santuario, que es el que solamente muele en él por estar distante de la poblazión... (8).

Otro molino había también en Ventaniella para disfrute de su casero (9). 

El 5 de agosto de 1783 están fechados dos Informes sobre caminos de Jovellanos, donde se trata sobre la carretera que se pretendía abrir entre Asturias y Castilla. Entre las opciones propuestas se menciona la de un presbítero llamado Juan Antonio Monasterio, quizás de origen pongueto, quien plantea “abrir comunicación de Asturias con Castilla por el puerto de Arcenorio desde León a Rivadesella”. Además de Arcenorio, se discute también la posibilidad de hacerlo por Beza, Ventaniella, Piedrafita, La Mesa y Pajares. Lo que sucedió fue que el 8 de abril de 1771 ya se había decidido construir la carretera por Pajares, poniéndose la primera piedra en 1782 (10). 

7.- EL SIGLO XIX  


En el Diccionario geográfico de Sebastián de Miñano y Bedoya, publicado entre 1826 y 1829, al hablar del concejo de Ponga solo se menciona la ermita y el albergue de Ventaniella, cuyo casero debía ser un pechero y estaba obligado a tocar la campana en los días de niebla para guiar a los caminantes. Arcenorio solo se cita aquí como un puerto que se arrendaba para pastos durante los veranos. 

Pero en la voz Casielles, del tomo II editado en 1826, puede leerse lo siguiente:

Situado malísimamente en terreno montañoso, rodeada de peñascos, sus caminos ásperos y escabrosos, a la derecha del río Biamón; confina por el N. con la parroquia de Biego, por S. con el término del concejo de Valdeburón, en Castilla, por E. con los del concejo de Valdeón y por O. con la parroquia de Biego (...) En el puerto de Arcenorio, término de esta feligresía, y camino que dirige a Castilla, hay una alberguería para socorro de los transeúntes, cuya casa debe siempre habitar un plebeyo. Su obligación es abrir las puertas a los pasageros, y pagando hacerles caldo. Se gobierna por 5 vicarios, bajo la protección del diocesano. Toda esta feligresía se comprendía antiguamente en la Biego, pero se erigió en parroquia con aprobación de la cámara y del diocesano. Dista 6 leguas de la villa de Infiesto, y 13 de la ciudad de Oviedo.

He aquí por tanto el origen de muchas confusiones modernas de montañeros y aficionados a la Historia cuando asignan al casero de Arcenorio las competencias que eran propias del casero de Ventaniella.

Como el de Ventaniella, el casero de Arcenorio debía pertenecer al estado general, evitando con ello que ningún miembro de la población hidalga tuviera que vivir en parajes tan remotos y aislados. Pero a diferencia de Ventaniella, las obligaciones del casero de Arcenorio se limitaban a dar cobijo a los viajeros y a proporcionar caldo caliente a quienes se lo pagaran.

Sobre la forma de regir la ermita que aquí se menciona, habría que indagar en las fuentes eclesiásticas diocesanas y parroquiales de los siglos XVIII, XIX y XX, sin olvidar las visitas pastorales de toda la Edad Moderna.   

Escueta vuelve a ser la atención que ofrece el Diccionario de Pascual Madoz, del año 1850. En el tomo 16 y en la entrada correspondiente a la parroquia de Viego (Ponga) se lee lo siguiente:

Atraviesa por esta feligresía un camino carretero que conduce a Castilla por el puerto llamado Arcenorio, existiendo en medio del puerto una capilla (la Natividad de Nuestra Señora), en cuyo día se celebra en ella misa y en el sitio se realiza una feria de ganados.

Nada dice ya de la alberguería, ¿habría dejado de existir definitivamente en 1850 o su información era incompleta? 

8.- CONCLUSIONES  


Esto es lo que transmiten las fuentes históricas que conocemos a día de hoy con anterioridad a 1900. Como se ha visto, hace falta más investigación, sobre todo en los archivos eclesiásticos, que podría acometer algún alumno asturiano de Historia en algún Trabajo Fin de Grado o Fin de Máster.

Mientras tanto hay que decir que, en este caso, la ermita mariana parece haber sido anterior a la alberguería, aunque parece difícil que la capilla dedicada a la Natividad de la Virgen, cuya fiesta se celebra el 8 de septiembre por ser la fecha de consagración de la iglesia de Santa Ana de Jerusalén, existiera con anterioridad a 1500. 

Basílica de Santa Ana en Jerusalén,  construida junto a la piscina de Betesda y consagrada un 8 de septiembre del siglo V, origen de la celebración cristiana del natalicio de la Virgen María (fotografía de la autora).
Se venera desde el siglo V como lugar del nacimiento de la Virgen María (fotografía de la autora).
 Pinchar en las imágenes para aumentarlas.


Es más probable que la ermita de Arcenorio se levantara durante el impulso dado por el Concilio de Trento para revitalizar el culto mariano en la Europa de la Contrarreforma, inventándose a posteriori una leyenda totalmente falsa sobre el lugar y sobre la cercana Collada La Campa sajambriega. 

Lo que está claro es que en 1666 ya existía la ermita y en 1711 una alberguería que perduró, al menos, hasta 1826, aunque quizás ya no estuviera activa en 1850. Al margen de esto, hay que suponer la existencia de fluctuaciones que habrían afectado a la venta de Arcenorio, según las variaciones demográficas y las necesidades de la población local, como sabemos que sucedió en la venta de Pontón, lugar que estaba despoblado en 1715.    

En cualquier caso, la documentación que vamos recuperando anterior a 1900 no apunta a un trasiego intenso de gentes por esta vía de comunicación entre Asturias y León, sino a un mayor uso de los pasos de la Cordillera que se situaban en Tarna, Ventaniella, Pontón y Beza. 

La construcción de la carretera de Sahagún a Las Arriondas por El Pontón a finales del siglo XIX terminaría por confinar a Arcenorio a los límites locales, aunque los comarcanos de uno y otro lado de las montañas hayan seguido acudiendo a la romería de su ermita cada 8 de septiembre hasta la actualidad. 

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NOTAS
1.- Oviedo, Archivo de la Catedral, ms. 1, f.7v.
2.- Xosé Lluis García Arias, Pueblos asturianos: el porqué de sus nombres, en línea, voz L’Ancina / L’Ercina
3.- Elena E. Rodríguez Díaz, Valdeón: Historia y Colección Diplomática, RIDEA, Oviedo, 2000, docs. ns. 42 y 43.
4.- Elena E. Rodríguez Díaz, Notas y cuadernos de notas de los Piñán, escribanos públicos de Sayambre (1659-1721), Academia de la Llingua Asturiana – Universidá d’Uviéu, 2015, p.226.
5.- Ana Fernández Suárez, Diego Ruiz de la Peña Ruiz y Faustino Suárez Antuña, Asturias concejo a concejo. Ponga, RIDEA, Oviedo, 2009, p.57.
6.- Valladolid, ARCh, R. E., caja 3028, n.37.
7.- Elena E. Rodríguez Díaz, “La Senda del Arcediano y el camino del Beyo: nuevos documentos para su historia”, Boletín de Letras del RIDEA, 2010 y Elena E. Rodríguez Díaz, “Carreteros y arrieros de Sajambre. El intercambio de mercancías en la montaña oriental leonesa (ss. XVI-XVIII)”, Estudios Humanísticos. Historia, 2015.
8.- Simancas, AG, C.E., R.G., lib.367, f.342r-v.
9.- Ventaniella: ...término de la parroquia de Sobrefoz, propio de el santuario de Nuestra Señora de este nombre, que solo muele quinze días de el año para el casero de dicho santuario que habita en aquel paraje, ibídem.
10.- Joaquín Ocampo y Suárez-Valdés, “Caminos y economía II: Jovellanos y la carretera de Castilla”, Cuadernos de Estudios del siglo XVIII, ns.10-11, 2002, pp.75-91.

domingo, 12 de mayo de 2019

LOS DERECHOS DE APROVECHAMIENTO DE YAETE A PLEITO: UNA SENTENCIA JUDICIAL DE 1715 (II)


En el año 1715, los lugares de Pio, Vierdes y Ribota pleiteaban por sus respectivos derechos de pasto en la majada de Yaete. En el Archivo de la Casa Piñán se conserva solo la sentencia de dicho pleito, dictada por el juez ordinario del concejo de Sajambre. Vamos a ver primero el contenido del documento, para analizarlo a continuación.

El pleito terminó ante el juez local porque Ribota pretendía apropiarse de la majada de Yaete, dejando para Pio y Vierdes los puertos de Valdemagán y Jián. Por su parte, Pio y Vierdes argumentaban que tanto Yaete, como Valdemagán y Jián eran de aprovechamiento mancomunado entre los tres lugares. Pero oigámosles a ellos directamente: 

RIBOTA: que los ganados de Pio y Bierdes fueran al salido de Baldemagán y Hián y no se entrometieran en el salido de Yete que corresponde al lugar de Ribota.

PIO y VIERDES: los vecinos de dicho lugar de Pio y Bierdes se oponen diziendo que el salido de Yete es de dichos lugares propio como del de Ribota, y que el dicho lugar de Ribota tiene el mismo salido y derecho a los dichos puertos de Yete, Baldemagán y Hián que los dichos dos lugares a los salidos del dicho lugar de Ribota 

Ante esta disputa, el juez concejil dicta la siguiente sentencia: 

SENTENCIA JUDICIAL: porque dichos lugares an tenido sus alturas y diferentes questiones y ninguno de ellos a alegado cossa en justiçia, mediante son agrabiados los vecinos de dicho lugar de Ribota, por bía de buen gobierno, dijo que mandaba y mandó que los dichos vecinos de los dichos lugares de Pio y Bierdes salgan a pastar con sus ganados a los salidos de Baldemagán y Hian, y el lugar de Ribota salgan al salido de Yete que es el que le corresponde

Es decir, el juez se pone totalmente del lado de Ribota, considerándola la parte agraviada; ordena a Pio y Vierdes limitarse a pastar en Valdemagán y Jián; y reconoce a Ribota su único derecho a pastar en la majada de Yaete. Como sanción establece que lo cunplan cada uno de dichos lugares, pena de cinquenta reales aplicados para refiçión de cárzel y gastos de justizia por mitad.  En la justificación que esgrime el juez de porque «ninguno de ellos ha alegado cosa en justicia», quizás subyazca la inexistencia de documentos escritos sobre los derechos de unos y otros.   

El 11 de junio de 1715, el escribano de ayuntamiento notificó la sentencia a la parte perdedora: leí de berbo ad berbun y notefiqué dicho auto a Clemente de Granda, Cosme de Granda, Ambrossio Redondo, vecinos del lugar de Bierdes, y a Juan Gargallo, Thorivio Mayón y Ysidro Gargallo, vecinos del lugar de Pio, diputados por los dichos lugares todo en sus personas que lo oyeron. Y Clemente de Granda, vecino de dicho lugar de Vierdes, por sí y en nonbre del dicho lugar y de los vecinos de Pio, dijo que hablando debidamente apelaba de dicho auto para donde le conbeniesse. O sea que en el mismo acto de notificación de la sentencia, los vecinos de Pio y Vierdes dejaron constancia de su desacuerdo y anunciaron su apelación.

No se conserva dicha apelación, pero lo que existe en esta sentencia es un clarísimo abuso de poder: el juez era de Ribota.   

El juez que dictó esta sentencia se llamaba Feliciano Andrés y en los padrones de 1715 aparece viviendo en Oseja: El señor Feliciano Andrés, juez, biudo, de edad de quarenta años, no tiene familia.  Pero el linaje de los Andrés era de Ribota. 

En el mismo padrón de 1715, en Ribota viven Tomás Andrés y sus hijos. En el padrón de 1680, en Ribota viven los siguientes: Pedro Andrés, Juan Andrés, Bernabé Andrés, un segundo Pedro Andrés y su hijo Pedro, un tercer Pedro Andrés y su hijo Pedro, Cosme Andrés y sus hijos. En los restantes pueblos del valle no hay ningún Andrés de apellido.

Los Andrés, que aparecen bastante en los protocolos notariales, fueron un linaje de pecheros que llegaron a Sajambre después de 1555 y se asentaron en Ribota. El tal Feliciano Andrés procedía, por tanto, de Ribota aunque en el año 1715 viviera en Oseja.  Su sentencia es parcial y abusiva, y así lo atestiguan documentos posteriores, en los que vemos que Vierdes y Pio siguieron teniendo derecho a pastorear sus ganados en el puerto de Yaete.

Uno de esos documentos son las ordenanzas falsas de 1711. Este documento del Archivo Municipal es un falso diplomático, aunque quizás tenga partes históricas auténticas. Lo que hay de verdad y de mentira en un documento que dice ser de 1701, en una página, y de 1711 en otra, cuando en realidad se hizo 100 años después, no podremos saberlo con total seguridad hasta que podamos contrastar las fuentes fidedignas de los siglos XVIII y principios del XIX con el contenido de estas ordenanzas para detectar anacronismos. Algunos ya los conocemos, pero no al cien por cien.

Por tanto, hemos de considerar lo que dicen estas ordenanzas apócrifas como algo propio de la primera mitad del siglo XIX (tengo sospechas de en qué época pudieron copiarse, pero todavía no lo sé con seguridad). En el artículo 6º, intitulado Majadas del pueblo de Rivota: las privativas y comunes, se dice: Asimismo declaramos que este dicho pueblo tiene las majadas o puertos altos los siguientes: Llamarge, Yaete mancomunadas con los pueblos de Vierdes y Pio 

Por su parte, en las Ordenanzas Municipales de 1872, Valdemagán y Jián son majadas de verano privativas de los pueblos de Pio y Vierdes (cap. 20, art. 112) y Yaete es mancomunada entre Ribota, Vierdes y Pio (cap.21, art.114). 

Por tanto, el intento de Ribota en 1715 de suprimir la mancomunidad de Yaete a su favor no tuvo éxito, al menos, a largo plazo. Lo que no sabemos es durante cuánto tiempo estuvo vigente la sentencia de Feliciano Andrés.

Este hecho se enmarca en el contexto de los muchos intentos de apropiamiento de términos comunales por particulares y de lugares mancomunados por alguna de las partes implicadas que se documentan en la zona desde la Edad Media. Recuérdense los conflictos por Llavarís entre Valdeón y Burón o por Carombo entre Sajambre, Valdeón y Amieva.   

Otra cosa es cómo aparece en este documento el topónimo Yaete. Está claramente escrito con /y/ griega, pero bajo una variante distinta a la que estamos acostumbrados: Yete.


...por los dichos vecinos del dicho lugar de Pio y Bierdes...el salido de Yete es de dichos lugares propio como...

 
...los salidos de Baldemagán y Hian...al salido de Yete que es el que le...

El documento está escrito por mano del notario titular, que fue Agustín Piñán de Cueto Luengo, y el Yete se repite tres veces, por lo que no es error de pluma.  Esto indica que a comienzos del siglo XVIII, en Sajambre se decía Yaete y Yete. Lo que yo no sé es si todavía se dice así en algún lugar del concejo o, quizás, en Pio que es donde se ha conservado la lengua patrimonial hasta la actualidad. Lo pregunto desde aquí.

De otro lado, como se ve en la segunda imagen, se escribe Hián para un Jián, porque en castellano la /h/ es muda, pero en la lengua local la /h/ se aspira para un H.ian, que suena más o menos como Jián. Por consiguiente, el topónimo así escrito trasluce la pronunciación leonesa (no la castellana).  Esto es muy frecuente en la documentación notarial y municipal de los siglos XVI y XVII de esta zona leonesa y del Oriente de Asturias, hasta tal punto que entre aquellas personas con menor nivel de formación o de competencia gráfica se producen muchas confusiones ortográficas, llegando a escribirse cosas como husticia (por justicia) o ahustar (por ajustar).