miércoles, 12 de septiembre de 2012

LOS ALISTAMIENTOS DE 1811 EN SAJAMBRE (2): soldados de 2ª, 3ª y 4ª clase.



SOLDADOS DE SEGUNDA CLASE
En esta clase no hay ninguno.

SOLDADOS DE TERCERA CLASE
Don Nicolás González, hijo único de padre sexagenario.
Don Fernando de Granda, hijo único de viuda.
Don José de Granda, hijo único de viuda.
Don Julián Alonso, mozo de casa abierta.
Don Manuel de Viya, hijo único de padre sexagenario.
Don Manuel Piñán, mozo de casa abierta con bienes suficientes para una junta.
Don Pedro González, hijo único de viuda, corto.
Don Lorenzo Díaz Sosa, hijo único de viuda tullida.
Don Pedro de Granda, hijo único de viuda.
Don Miguel Díez Caldevilla, mozo de casa abierta y cabeza de familia.
Manuel Redondo, viudo, sin hijos, y tiene en su compañía una hermana.
Torcuato Redondo, hijo único de viuda.
Nota: Se advierte que en esta clase deberán entrar Don Francisco de Granda, alistado en la primera clase con la condición de tener dos hermanos en el real servicio y su hermano Joaquín, y además ser hijos de madre viuda.

SOLDADOS DE CUARTA CLASE
Manuel Varales, casado, sin hijos, tiene la mujer embarazada y sirvió 15 años en el real servicio, y tiene carta de buen servicio.
Don José Díaz de la Caneja, casado, sin hijos. Este por error se incluyó en la clase primera debiendo incluirse en ésta y por tener tres hermanos en el real servicio.
Don Agustín Alonso, casado, sin hijos.
Don Manuel Simón, casado, sin hijos, pero tiene la mujer embarazada.
Don Julián Díaz Caldevilla, casado, sin hijos y con la mujer embarazada.
Don Esteban González, casado, sin hijos.
Don Tiburcio González, casado, sin hijos.
[Don] Modesto Simón, casado, sin hijos y con dos hermanos en el real servicio y él inválido. Este se anotó en la 1ª clase por error.

viernes, 7 de septiembre de 2012

LOS ALISTAMIENTOS DE 1811 EN SAJAMBRE (1): soldados de primera clase.


Procedo a transmitir la relación de sajambriegos que figuran en el alistamiento de 1811. El proceso se hizo ante «la justicia y ayuntamiento del Concejo de Sajambre» con la presencia de  D. Marcos Balbuena, cura de Oseja, D. Matías García, cura de Soto, D. Isidoro Pérez, cura de Ribota, y D. José Valdeón, vicario de Vierdes y Pio, quienes se encargaban de certificar la edad y el estado civil de los reclutas en base a los libros parroquiales. 

En este documento que se conserva en el Archivo de la Casa Piñán muchos podrán reconocer a sus antepasados entre los que lucharon, los que murieron, los que fueron apresados o los que se libraron de la milicia por distintas razones.  Por ejemplo, en este primer listado vemos a cuatro hermanos de Ignacio y Joaquín Díaz-Caneja y Sosa, los llamados Tomás, Manuel, Miguel y José. 

Empezamos con los soldados de primera clase que eran los mozos solteros y mayores de 16 años, tanto hidalgos, como pecheros.  Podemos distinguirlos porque solo los pertenecientes al estado noble llevan el tratamiento de Don.

SOLDADOS DE PRIMERA CLASE 

Don Manuel Alonso Díaz de la Caneja, corto de talla.
Don Vicente Díez de Caldevilla, fue soldado de los Voluntarios de León y prisionero en Astorga.
Don Julián Díaz de Bulnes, se halla soldado al mando de Don Francisco Castañón, general del Oriente (1).
Don Gregorio Díez de Bulnes, hermano del antedicho, corto de talla.
Don Antonio Puente, soldado de los Voluntarios de León fue prisionero en Astorga.
Don Vicente González, soldado de los Voluntarios de León, se cree haya muerto.
Don Agustín Piñán, inútil.
Don Toribio Díaz Caldevilla, soldado de los Voluntarios de León, se halla con enfermedad habitual, dos años hace sin mejoría.
Don Tomás Díaz de la Caneja, alférez de los Voluntarios de León (2).
Don Manuel, hermano del antedicho, soldado de dicho cuerpo y prisionero en Astorga.
Don Miguel Díaz de la Caneja, hermano de los antedichos, soldado de los Tiradores de León.
Don José Díaz de la Caneja, hermano de los antedichos, fue soldado de los Voluntarios de León y en atención de tener los tres hermanos en el real servicio y ser su padre sexagenario, se le concedió licencia por la Junta en 28 de septiembre de 810, sin perjuicio de este alistamiento. Y luego se casó: su padre, solo, está incoado en los sesenta que no les cumple hasta el seis de agosto.
Fausto Alonso, fue alistado por soldado de los Voluntarios de León y desechado en Astorga por poco robusto.
Don Joaquín Alonso, fue alistado por soldado de los Voluntarios de León, donde le desecharon por de poca robustez.
Don Rafael Acebedo, soldado de los Voluntarios de León, fue prisionero en Astorga.
Don Juan de Vega, soldado de los Voluntarios de León.
Don Antonio Alonso, soldado de los Voluntarios de León, fue prisionero en Astorga.
Don Manuel Muñiz Díaz es corto de talla.
Don Manuel Muñiz Díaz, soldado al mando de Don Federico Castañón.
Don Juan Muñiz, es hermano del antedicho y corto de talla.
Don Romualdo Balbuena, por ser de distinta jurisdicción, se duda si ha cumplido los diez y seis años, y es corto de talla.
Don Mateo Díaz de la Caneja, es corto de talla y al presente corto de vista de resultas de una enfermedad.
Don Gaspar de Martino, no se sabe de su paradero, se presume esté prisionero.
Don Manuel de Martino, hermano del antedicho.
Don Miguel Sánchez (de León), Voluntario, se halla al mando de dicho Castañón y al presente se halla con baja en su casa por enfermo.
Don Manuel Díez Caldevilla, soldado de los Voluntarios de León.
Don Ángel, hermano del antedicho, corto de talla y su padre impedido.
Don Gregorio de Suero, corto de talla.
Don Manuel de Posada, soldado de los Voluntarios de León, prisionero en Zaragoza.
Don Mariano, su hermano, corto y enfermo habitual.
Don Ramón González.
Don Francisco Blanco, de los Voluntarios de León, al mando de dicho Don Federico.
Don Manuel Blanco, corto de talla al presente.
Don Pedro Blanco, fue soldado de los Voluntarios de León y se halla inválido.
Don Matías Simón, soldado de los Voluntarios de León.
Don Toribio, hermano del antedicho, fue prisionero en Astorga.
Don Modesto Simón, hermano de los antedichos y soldado en el mismo regimiento. Se halla en casa, inválido, por haber sido herido en Zaragoza y su padre sexagenario.
Don Andrés de Granda, soldado al mando de Don Federico Castañón.
Don Hilario, hermano del antedicho fue prisionero en Astorga.
Don Francisco de Granda, hermano de los antedichos.
Don Tomás de Granda.
Matías Redondo, soldado miliciano, dúdase si murió o no.
Isidoro Hidalgo, soldado prisionero en Astorga.
Don Ramón Fernández, de los Voluntarios de León, no se sabe de su paradero.
Toribio Redondo, soldado prisionero en Astorga.
Don Francisco Díez, soldado de los Voluntarios de León, prisionero en Astorga.
Don Alejandro Piñán, oficial al mando de Don Benito Sánchez.
Don Rodrigo Díaz, inútil.
Don Pedro Fernández, soldado de los Voluntarios de León, prisionero en Astorga.
Don Cayetano Díez Caldevilla, dúdase si es de marca o no.
Don Diego Díez Lerones, es corto de talla.
Don Froilán González, soldado de Voluntarios de León.
Pedro María, soldado de Voluntarios de León, prisionero en Astorga.
Don Julián Díaz de la Lastra, inútil.
Don Pantaleón de Granda, corto de talla.
Miguel Mayón.
Agapito Collado, ausente con las merinas.
Don Matías Piñán.

___________________
NOTAS
(1) Federico Castañón, nacido en Vegamián, encabezó el 4º Regimiento de los Voluntarios de León.
(2) Murió en 1813 en acto de servicio.


miércoles, 18 de julio de 2012

LA CANTERA DE PANIELLAS: una explotación de más de 300 años de antigüedad.



El topónimo Paniellas aparece en alguna ocasión en los documentos notariales, como en 1701 al referirse al camino que conducía a dicho lugar desde el Valle de Los Nozalinos, o como el 26 de abril de 1665 cuando se encontró el cadáver de Dominga Blanco, vecina de Vierdes, en el río Sella a su paso por Paniellas.  

Pero el primer documento que habla propiamente de la cantera y del uso de su piedra para la construcción de las casas de Pio data del 7 de febrero de 1677. Transcribo entera la parte principal del tenor documental para que se vea el contexto en el que aparece la mención. 

Toribio del Collado, vecino de Pio, denuncia a Juan Granda, vecino de Vierdes, porque 
«como es honbre rico y poderosso, de los más del dicho lugar de Vierdes, con ánimo osado traxo todo el mes de agosto el agua de la fuente del Revollal por el Camino Real de Río de Xabugo abaxo, distruyendo el camino y haciendo cárcobas en él, como de hecho hiço adonde se puso de mala calidad para el pasaxe de los carros que pasan y an de passar, con mucho peligro de entornarse y perdersse los bueyes y acasso xente, por ser el camino estrecho y apretado. 

Y ansimismo, el dicho acusado, devaxo de ser como dicho llevo, se a yntroducido a cultivar y arar dos o tres tierras en el término común de La Hontaniella, que es exido común de su magestad, las quales está gozando y poseyendo de más de diez años a esta parte, enaxenándose en ellas en perjuicio de la real hacienda y quitando los pastos a los ganados mayores y menores de los lugares de Pio y Vierdes, y maltratando los que entran en dichas tierras, siendo assí que es término común y eredad del rey nuestro señor. 

Y ansimismo, estando como está a su quenta el edificio y reparo del camino del prado del Pontigo por donde se acarreta la yerba del prado del Canpo La Bagua, y toda la leña que viene al dicho lugar de Pio, y la piedra de la cantera para el edificio y reparo de las cassas, le tiene ocupado y apretado con una parez que se hiço para el cierro del prado del Pontigo, en cuyo sitio se cargavan y deven cargar las piedras de la cantera, y por causa de la parez que se hiço no se pueden revolver los carros, ni cargar las piedras» (Archivo de la Casa Piñán, Sección 1, Sueltos, s/s). 

He aquí un documento que permite afirmar que la explotación de la cantera de Paniellas tiene, por lo menos, 335 años de antigüedad.

BARRIOS Y FAMILIAS DE PIO EN LOS SIGLOS XVII Y XVIII (y 3).


Lo que caracterizó socialmente al pueblo de Pio durante el Antiguo Régimen fue su elevado número de miembros del estado general. Por ejemplo, en los padrones de 1680, el 77’1% de los vecinos de Pio eran pecheros, frente al 16’6% de Ribota, por ejemplo.  Y en 1722, Pio poseía un 72’4% de miembros del estado llano, frente al 33’3% de Vierdes, al 11’7% de Ribota, al 5’8% de Oseja y al 0% de Soto. El descenso numérico se debe fundamentalmente a la emigración que se produce a principios del siglo XVIII.

Como se ve, el mayor porcentaje de hombres buenos o pecheros se concentra en el Tercio de Allende El Agua (Ribota, Vierdes y Pio). Esto se traduce en familias concretas. En Pio, los miembros del estado general eran los Redondo, los Del Collado, los De la Fuente, los Gargallo, los Hidalgo y los Mayón, registrado también como Bayón a partir de mediados del siglo XVIII. El 33’3% de pecheros de Vierdes en 1722 se debe al asentamiento en el lugar de familias apellidadas Redondo a lo largo del siglo XVII, mientras que los pecheros de Ribota y Oseja se apellidaban Andrés, Dobreganes, Martín, Bermejo y Varales en la misma época. 

El apellido más abundante de Pio en los siglos XVII y XVIII es el de Redondo y Pio fue su solar sajambriego. En los padrones del siglo XVI solo hay Redondos en dicho lugar, de manera que todo sajambriego que se apellide Redondo tiene algún ancestro en el pueblo de Pio.  

Va a resultar muy difícil, cuando no imposible, reconstruir las genealogías de las antiguas familias así apellidadas por dos razones principales. Primero porque no se conservan libros sacramentales de la parroquia para esta época (solo se conservan de Oseja y Soto). Y en segundo lugar porque la homonimia dificulta extraordinariamente la tarea. Así por ejemplo, en el siglo XVII nos encontramos con hermanos llamados Juan, Pedro y María de Redondo que tenían primos llamados Juan, Pedro y María de Redondo, hijos y sobrinos respectivamente de Juanes, Pedros y Marías de Redondo o nietos de Juanes, Pedros y Marías de Redondo.  

Para salvar las complicaciones que causaba la homonimia, a veces se nombraban los individuos con el segundo de sus apellidos, con sus lugares de residencia/procedencia, con motes, etc. He seleccionado como ejemplo los siguientes casos de Pio y Vierdes que aparecen en la documentación notarial y que fueron contemporáneos entre sí: Juan Redondo «Xan», Juan Redondo «Magüeto», Juan Redondo Toribio, Juan Redondo Calvín, Juan Redondo de La Nozaleda, Juan Redondo de Gracia, Juan Redondo de La Campana Juan Redondo, «Juan Redondo y su hijo Pedro». Pedro Redondo Collado, Pedro Redondo «Rojo» (o el Rojo), Pedro Redondo de Vierdes, Pedro Redondo «Tamarujo», Pedro Redondo, Pedro Redondo el viejo, Pedro Redondo el mozo. El problema es que estas designaciones no se respetan siempre y las más de las veces aparecen en los documentos como Juan Redondo o Pedro Redondo a secas.  

Otro aspecto que tiene relación con la extracción socioeconómica de la vecindad de Pio se observa en el Catastro de Ensenada de 1752. En dicha época no había ninguna casa con sala y/o aposentos en Pio. La habitación humana se hacía en la cocina. La única diferencia entre las viviendas más pobres y algunas algo menos modestas radicaba en la existencia del típico portal sajambriego o en algún espacio adicional, como una segunda cocina o un sótano. Por ejemplo, en 1752, únicamente la casa de Pedro Redondo Collado tenía dos portales, uno delante y otro detrás; y solo la casa de quien entonces figura como dueño de la pisa, Pedro Mayón, tenía dos cocinas. 

Un siglo antes, hacia mediados del siglo XVII y en su segunda mitad, la mayoría de los hórreos de Pio estaban cubiertos de paja y muchas de sus casas también, en una proporción mayor que en los restantes pueblos del valle.