martes, 23 de noviembre de 2010

BREVE TIPOLOGÍA DEL INSULTO UTILIZADO EN SAJAMBRE DURANTE EL SIGLO XVII (1).

Insultos dirigidos al varón.

Los que más abundan son los que recurren a los atributos negativos de algunos animales. Así por ejemplo se equipara al hombre con el puerco por su bajeza y suciedad; con el perro por su sumisión al amo; al zorro se le relaciona con las inmundicias, tal vez por su actividad carroñera; y en varios casos se emplea el término camarón como insulto.

1665-08-05, Soto: “... dixo a Cosme de Mendoza que era un puerco sucio y save que se enoxó de estas palabras Cosme de Mendoça, y Juan Díez dixo que no le dava más que se enoxase, que no”.

1665-08-05, Soto: “... y viniendo con ellos de Campos le trató de puerco, çurrón casquero en dos o tres ocasiones y que le enoxó como de Mendoza de dichas palabras y le dixo le avía de quebrantar las muelas si otra vez se lo decía”.

1665-08-14, Oseja: “Se querelló Cosme Redondo de Domingo Bermejo por decir le trató el domingo pasado de perro y dixo le avía de hacer echar del Concejo. Mandó el juez dé información”.

1667-05-08, estando a concejo en Ribota: “... y públicamente me inbió mucho nora mala y me trató de puerco, camarón, palabras injuriosas de que me siento agraviado’’.

Se utiliza también la deformidad física o intelectual, considerando que en aquella sociedad precientífica eran muchos los que hacían caso a lo que se predicaba desde el púlpito: que la deformidad y las enfermedades eran castigos divinos por los pecados de los progenitores.

1660-05-15, Soto: “...es ansí que el dicho Vernardo Díez, acusado, tomándose con él palabras delante de su casa, le dixo que era un puerco sucio, çurrón, tullido y cambrioso y otras palabras injuriosas...”.

No sé cuál puede ser el significado de “cambrioso”, quizás un derivado de “cambrón”, al que Covarrubias define como un género de espino usado en cercas y cierres.

1665-08-05, Soto: “Juró Melchor Díaz de 35 años, diçe que lo que save es que el domingo llamó el dicho Juan Díez a Cosme de Mendoza de mentecato, hixo de otro y que qué havía de hacer más que un mentecato hixo de otro, y le dixo que tuviese vergüença...”.

El origen social (inferior) es un insulto que sirve para deshonrar al hidalgo o para resaltar lo más negativo en el caso de pertenecer el agredido al estado general.

1665-01-21, Oseja: “...dixo que el dicho Juan de Barales era un puerco, villano, mal nacido, Venedico”.

Lo más interesante en este caso es la aparición de Venedico. Explico ahora este asunto, aunque en la clasificación que estoy haciendo encajaría mejor en el último apartado.

Venedico es el proxeneta que sufre su condena eterna en el infierno de Dante. Resulta imposible imaginar la existencia de una cultura literaria en aquel Sajambre más allá de la que pudiera poseer el clérigo de la localidad. Ni siquiera en el escribano Tomás Díaz, que fue en este caso el que insultaba, porque los notarios públicos de ámbito rural nunca destacaron por su nivel cultural.

Más bien creo que nos encontramos ante un personaje negativo de carácter arquetípico popularizado por los sermones. Ya San Vicente Ferrer se servía de imágenes del Dante y desde el siglo XV, los predicadores no dejaron de recurrir a las descripciones del Paraíso y del Infierno del genial florentino.

Como mucho, pudo saberse de Venedico por los pliegos de cordel u otros impresos populares que difundían entre el público rural una literatura culta vulgarizada. Eran versiones muy resumidas y con un lenguaje muy sencillo de obras cultas a las que los campesinos accedían gracias a las “lecturas oídas”.

En otra ocasión, fue Tomás Díaz el insultado, ahora mediante acusaciones que ponían en duda su honradez y profesionalidad:

1664-08-21, Oseja: “...y Andrés Díaz, acusado, se fue adonde estava el dicho Thomás Díez y, cólerico, le dixo ‘que pagase él avía al rey y que avía de ajustar quién hacía testimonios falsos y que era un falsario. Palabras que pareçieron feas y torpes a este testigo por ser el dicho Thomás Díaz hidalgo prinçipal, y escrivano fiel y leal y de toda confiança, y que a sus papeles se les da entera fe y crédito en juiçio y fuera de él, sin que se aya visto cosa en contrario”.

Las injurias menos utilizadas entre los hombres son las que se refieren a los comportamientos sexuales de los agraviados y sus familias.

1668-07-07, Pío: “Dice Mathías Gutiérrez que estava segando con Domingo La Fuente y vió que Juan Redondo vino con la guadaña lebantada contra el Domingo y se la posó sovre la caveça y le llamó xavalina, cornudazo, y que jurava a Dios y a una cruz que si fuera de noche le avía quitar el [...] Y queriendo ir apartarlos, le tiró un golpe con la guadaña”.

1672-04-24, Pío: “...Y dixo públicamente en el lugar de Vierdes que Pedro de Redondo acostunbrado estava de meter las hixas devaxo de los honbres casados para que las albardasen... Juró en Pío Pedro Gutiérrez, de 32 años, dice que... dixo Christóbal de Pedro Redondo, que acostunbrado estava a enrrocinar sus hixas y meterlas devaxo de honbres casados”.

Y Venedico.


sábado, 20 de noviembre de 2010

LA FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (1 de agosto) Y EL CRISTO DE SOTO.

Reliquia que se conserva en la basílica romana de San Pedro ad Víncula.

LA FESTIVIDAD DE SAN PEDRO, EL 1 DE AGOSTO.

Tres documentos del siglo XVII mencionan la celebración en Sajambre del día de San Pedro a primeros de agosto.

Ribota, 1659: “...en uno de los días del agosto pasado, el día de San Pedro”.
Ribota, 1664: “...el día de San Pedro que es a primero de agosto deste presente año”.
Oseja, 1662: “...para el día de San Pedro de agosto, primero día del mes de agosto, que primero viene”.

En el santoral católico, el 1 de agosto se celebra la fiesta de las Cadenas de San Pedro, reliquia que la emperatriz bizantina Eudoxia regaló al Papa León I y que se venera en la iglesia romana de San Pietro in Vincoli. Se cree que el 1 de agosto fue la fecha de consagración de dicho templo.

¿Sería ésta la advocación a la que estaba dedicada la ermita de San Pedro de Orzales?
La respuesta es SÍ, véase el post del 15 de marzo de 2011:
http://lacasadelabolera.blogspot.com/2011/03/definitivamente-la-fiesta-de-san-pedro.html


EL CRISTO DE SOTO.


En el año 1696 existía en el altar mayor de la iglesia de Soto una imagen de Nuestro Señor a la que una feligresa, llamada Catalina Alonso, viuda de Pedro Simón, le dedica misas en su testamento: “Iten mando se digan por mi ánima tres misas a Nuestro Señor y es mi boluntad se digan en el altar mayor de esta santa yglesia de Soto donde está su imagen” (Archivo de la Casa Piñán, Notarial, Agustín Piñán, leg. 1699).


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NOTAS
* Este post hace el número 400.

viernes, 19 de noviembre de 2010

CEREMONIA Y SIMBOLISMO DE LA TOMA DE POSESIÓN EN SAJAMBRE (siglos XVI y XVII).

Antes de que el control sobre una propiedad recientemente adquirida fuera efectivo era necesario que se tomara posesión de ella. La toma de posesión de un bien era un acto jurídico que generaba derechos, pero era también una ceremonia con un lenguaje simbólico de antigua tradición.

Vamos a observar cómo se celebraban en Sajambre estos rituales a través de dos tomas de posesión de prados adquiridos por compra-venta. El primer documento recoge el acto de apoderamiento de un prado en Miraño y está fechado en Soto de Sajambre, el 28 de septiembre de 1564. El segundo documento contiene la transferencia de la propiedad de Prao Lluengo y está fechado en Pío, el 12 de agosto de 1673. Los dos se conservan en la Sección Notarial del Archivo de la Casa Piñán, el uno en el legajo de Diego Fernández de Cueto Luengo y el otro en el protocolo de igual fecha de Gonzalo Piñán.

El proceso daba inicio cuando el nuevo propietario presentaba ante el juez ordinario del Concejo y ante el escribano público el título de propiedad que le avalaba y pedía a las Justicias que le dieran la posesión.

Diego Fernández de la Caneja, el mozo, vecino de Soto, “apresentó esta carta de venta aquí enserta y encorporada que le avía fecho e otorgado Françisco de Santos, veçino de dicho conçejo, de las dos terçias de una haza de prado en Miraño... E pedía al dicho señor juez le ponga e entregue y apodere en la posysyón de la dicha haza” (Soto, 1564). Y Julián Díaz, vecino de Pío, “presentó la escriptura desta otra parte que a su favor pareçe aver otorgado Juan de la Puente, veçino del dicho lugar de Pío... Y pidió a su merced del dicho señor juez le mande dar y dé la real posesión de los vienes de prados y tierras en dicha escriptura contenidos” (Pío, 1673).

A continuación el juez acepta el documento y, en el caso de 1564, ordena su lectura en voz alta ante testigos: “E luego el dicho señor juez dixo que la avía por presentada la dicha carta de venta e la hizo leer a mí el dicho escrivano”. En cambio, en 1673 se ordena al escribano su comparecencia en el lugar de la ceremonia: “Y ansí presentado el pedimiento, su merced le huvo por presentado y que dará la posesión de los vienes raíçes que contiene la escriptura al dicho Julián Díez y que yo, el escrivano le asista para ir al sitio a donde están dichos prados y haçer los autos de posesión y más que sean necesarios, ansí lo proveyó su merced”.

Una vez en el lugar en el que se hallaban las propiedades se llevaba a cabo el ritual que se componía de palabras y acciones icónicas que explicaremos en un momento. Oigamos primero a los documentos.

Soto, 1564: “E fue a la dicha haza de prado de Miraño e puso al dicho Diego Ferrández de la Caneja en la posysyón de las dichas dos terçias de la dicha haza. Y en señal de posysyón y entrega e apoderamiento della, le entregó un çespe de la dicha haza e un ramo de una haya que con la dicha haza fronteava. Y el dicho Diego Ferrández de la Caneja se paseó y entró en las dichas dos terçias de la dicha haza. Y ansý el dicho señor juez dixo lo avía e ubo por apoderado en la dicha haza”.

Pío, 1673: “Después de lo susodicho, en el balle de Berrunde de Vierdes deste Concexo de Saxanbre, a doce días del mes de agosto deste dicho año, el señor Pedro Andrés, juez hordinario en este Concejo por su magestad, por ante mí, escrivano, y testigos dio la posesión real, actual, çivil, velquasi al dicho Julián Díez del Prado Lluengo... y le mandó pasearse por él en señal de posesión. Y ansimismo de los demás vienes raíçes en dicha escriptura contenidos. Y el dicho Julián Díez se paseó por dicho prado en señal de posesión de él y de los demás vienes raíçes que contiene dicha escriptura... La qual dicha possesión dixo se la dava y dio su merçed sin perjuiçio de terçero...”.

Esta ceremonia hunde sus raíces en la traditio jurídica romana y en las prácticas del Derecho consuetudinario medieval(1). En Las Partidas del siglo XIII se decía: “Possessión tanto quiere decir como ponimiento de pies. E según dixeron los sabios antiguos es tenencia derecha que ome ha en las cosas corporales con ayuda del cuerpo e del entendimiento...” (2). Tal y como dice el corpus legislativo de Alfonso X, toda ceremonia de toma de posesión constaba de una parte corporal, en la que el propietario tenía contacto físico con su adquisición y una parte intelectual, en la que una autoridad reconocía públicamente su dominio. La primera se expresaba mediante acciones concretas (como el paseo) y la segunda mediante palabras orales (pronunciadas por el juez ante testigos) y escritas (acta levantada por el notario público).

En los dos casos sajambriegos seleccionados nos encontramos con que el nuevo propietario debía entrar en el prado y pasearse por todo él (“ponimiento de pies”). Este acto simbólico está presente en todas las tomas de posesión de bienes inmuebles desde la Edad Media. En el caso de 1564 aparecen además otros dos elementos emblemáticos: el puñado de cesped y una rama de haya. Con ellos se representaba la capacidad legal del propietario para el disfrute de los derechos anejos, es decir, para percibir cualquier fruto de la tierra o de los árboles del lugar.

El puñado de hierba o de tierra es un signo icónico también frecuente en este tipo de documentos y la rama de haya me parece de un interés especial porque el documento dice, en realidad, “un ramo de una haya”. Aunque en su origen la rama y el ramo eran lo mismo, el ramo tiene en la tradición local un significado simbólico añadido.

Los ramos se utilizaron en el Sajambre tradicional para varios fines, pero muchos de ellos se explican antropológicamente como ritos de paso, como indicación del final de una etapa y el inicio de otra. Así sucede con el ramo que se colocaba en los carros al final de la recogida de la hierba; con el ramo que se coloca en las chimeneas al término de la construcción de una casa; con el ramo de Navidad que está relacionado con el solsticio de invierno; e incluso, con el ramo de San Juan que los mozos colocan en las ventanas de las mozas, o sea, de quienes han dejado de ser niñas. En una toma de posesión, el ramo simboliza la ruptura con la realidad anterior y el comienzo de una nueva etapa bajo el dominio de otro dueño.


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NOTAS
(1) Isabel Beceiro Pita, “El escrito, la palabra y el gesto en las tomas de posesión bajomedievales castellanas”, en Studia Historica. Historia Medieval 12 (1994), pp. 53-82.

(2) Partida III, título XXX, ley I.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

LA PISA DEL RÍO AGÜERAS: fecha de construcción, localización y residuos contaminantes.

El Catastro de Ensenada dice que de todos los molinos que había en Sajambre en el año 1752 uno era un batán o molino de enfurtir paños. Este batán o pisa se movía con la fuerza del río Agüeras, que los documentos hacen pasar por Pío, y en época del Catastro pertenecía a un vecino de dicho lugar, llamado Pedro Mayón, entre cuyas propiedades se describe:

MOLINO DE BATANES
Tiene asimismo un molino de batanes, el que está situado en río de Las Güeras y su labor es nuebe meses del año. De una sola rueda, que linda a todos quatro ayres con pasto común” (Oseja de Sajambre, Archivo Municipal, lib.1, f.656 rº).

En Asturias, lo normal era que los batanes trabajaran ininterrumpidamente hasta los meses de verano, época en la que cesaba la actividad porque al disminuir el caudal de los ríos, el agua canalizada resultaba insuficiente para mover con fuerza los mazos del molino. Quizás por este motivo, el cura de Oseja, Francisco Rodríguez Reyero, había llevado a finales del mes de julio de 1720 dos telas de sayal “a pisar en el Concejo de Valdeón” (ver post del jueves 4 de noviembre de 2010).

El mecanismo de este ingenio hidráulico era muy sencillo. En el río que aquí se llama Agüeras se construyó una presa y desde ella el agua era conducida por un canal en pendiente hecho de madera de roble, cuya caída hacía girar una rueda que accionaba los mazos con los que se golpeaban los paños para fortalecerlos. Por lo que parece, la canalización cruzaba el camino que iba hacia las tierras de La Portiella y Moneo.

Este batán o pisa se había establecido en Sajambre en el año 1664 por iniciativa de una mujer llamada Catalina de la Puente que, por lo que sabemos, se casó dos veces, la segunda de ellas en el año 1674. Cuando se construye el batán todavía estaba vivo su primer marido: Juan Gómez, vecino de Ribota. Los sajambriegos ya saben de qué familia estamos hablando. El hijo mayor de Juan y Catalina, que tendría unos diez u once años en 1664, se llamaba Pedro Gómez, un nombre que se ha ido repitiendo en esta familia hasta la actualidad (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Gonzalo Piñán de Cueto Luengo, legs.1664 y 1674).

Poco después de entrar en funcionamiento el batán, se producen conflictos con los vecinos de Ribota, quienes acaban quejándose a las Justicias del Concejo por los trastornos que les causaba la pisa “que fundó Catalina de la Puente”. Las razones argumentadas fueron las siguientes:

1) La presa construída disminuía el riego de algunas fincas.
2) Los residuos del abatanado ensuciaban el agua, no pudiéndose por esta causa lavar la ropa, la carne u otras cosas en el río.
3) Se había invadido el camino que iba hacia las erías de La Portiella y Moneo, impidiendo a algunos vecinos de Ribota el acceso a sus tierras de labor.

Oigamos directamente a los afectados a través de su portavoz, el cura de Ribota:

Julián Rodríguez, cura de Rivota y sus anexos, ante vuestra merced parezco por mí y en nonbre de los demás vecinos a quienes toca y puede tocar el perjuicio de la fundación de la pissa de sayal, que fundó en el dicho lugar Catalina de la Puente, vecina dél, por causa del agua que quita a algunas heredades para su riego. Y asimismo para la limpieza de la ropa, carne y otras cosas, de que no se puede usar por estar llena de pelanbre del sayal. Y asimismo por atrabesar el camino por donde yo y dichas mis partes tenemos el serbicio para la agricultura de las tierras de la ería de La Portiella y la de Moneo, de que se sigue gran perjuicio al dicho lugar, el qual protesto pedir a su tienpo. Y aunque la susodicha alega tiene derecho por aver fundado sin contradición y, por esa causa, averse querellado de Secilia Martínez, mi criada, por dicir le abía quitado el agua de dicha pissa, digo, señor, que al tienpo y quando se hizo el edificio de dicha pressa, yo estava ausente, lo qual ofrezco provar, y a vuestra merced suplico me conceda el término probatorio...” (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Gonzalo Piñán de Cueto Luengo, leg.1664).

Nada sabemos, por el momento, sobre la manera en la que se resolvió o cerró este conflicto, pero la pisa siguió funcionando. Lo cierto es que, a pesar de los inconvenientes que provoca toda actividad industrial, la existencia de un batán en Sajambre era algo beneficioso para la población porque permitía el abastecimiento local de telas suficientemente resistentes para el vestido y el abrigo, sin tener que recurrir a los batanes asturianos o valdeones.

Unos cuarenta años después de la noticia anterior, a principios del siglo XVIII, el dueño de la pisa o pisón era Lorenzo Gutiérrez, vecino de Pío, heredada tras su fallecimiento por su mujer María Alonso, quien muere en el año 1715 “y dizen fue en la bentta de Pontón y estar enterrada en el lugar de Retuertto”. En su inventario de bienes se incluye “una pissa de pissar lana que está en el río caudal que baja de Las Agüeras, término de dicho lugar” de Pío (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Agustín Piñán de Cueto Luengo, leg.1715).

En el mismo documento aparece el emplazamiento del batán como topónimo: “Yten medio carro de yerba en do se dize La Pissa, que linda de un lado con prado de Isidro Gargallo y de otro lado con el río caudal” (Archivo de la Casa Piñán, Sección Notarial, Agustín Piñán de Cueto Luengo, leg.1715).

Actualmente existen lugares llamados La Pisa y el Prao La Pisa, que también mencionan otros documentos de 1600. Lo que no sé con seguridad es en término de qué pueblo debe situarse esta descripción de la pisa, si en Pío o en Ribota.