martes, 24 de marzo de 2009

UN HÓRREO SAJAMBRIEGO DEL AÑO 1663.

Uno de los hórreos más antiguos no sólo del concejo, sino de toda la comarca y uno de los hórreos datados más antiguos de España, se levantaba intacto en Sajambre hasta hace no mucho tiempo, y todavía hoy se contemplan sus pegoyos.

1. Se trata del hórreo (panera) de la Casa de los Piñán en Oseja documentado desde el año 1626. En otro documento del 14 de abril de 1663, Pedro Piñán vende a su hermano Gonzalo, “el medio órrio nuevo de quatro aguadas que está a la parte de afuera de la cassa y cercado del dicho Gonzalo Piñán, mi hermano, con todos sus antoxanos”, que lindaba “con órrio de Pedro de Vega y María Piñán, su muger, y con el camino real y con el cercado de la casa del dicho Gonzalo Piñán” (Archivo Piñán, Gonzalo Piñán de Cueto Luengo 1663-04-14).

2. Pese a la expresión “órrio nuevo” otros documentos nos dicen que ya existía en 1626, 1636 o 1652, por lo que el epíteto debía hacer referencia al hórreo más reciente (o nuevo) de los que existían en la antigua Casa Piñán, que eran dos. Sus “quatro aguadas” están describiendo la cubierta -casi con seguridad a teja- de esta panera (llamada hórreo en Sajambre) que llegó intacta hasta finales del siglo XX.

3. El documento dice además que se hallaba “afuera de la cassa y cercado”, junto a la corralada, como así fue en efecto hasta que se construyó la carretera nacional que cruza la localidad, momento en el que se trasladó al interior del corral.

4. En el año 1798, el primogénito y titular del mayorazgo (Alejandro Piñán II) poseía como bienes vinculados “la casa de morada”, el hórreo, la corralada y la huerta de atrás, situado todo “en este barrio de Caldevilla” (Archivo Piñán, Francisco de Mendoza 1798-03-10).

martes, 17 de marzo de 2009

LA FAMILIA PATERNA DEL ARCEDIANO (6): la casa natal del Arcediano en 1655.

En un artículo que el padre Martino publicó en el año 1981 se proporcionaba la descripción que el propio Arcediano hacía de las casas que en el año 1655, diez años antes de su muerte, poseía en el barrio de Las Cortes, en donde describe su casa natal de la siguiente manera:

"...las mis casas que yo tengo en el barrio de Las Escortes, en el dicho lugar de Oseja... con el hórrio entero que está delante de dicha casa... con más la huerta de avellanos que está pegada a la dicha casa y el casar viejo que está delante de ella, con todas sus entradas y salidas, usos y servidumbre, según linda la dicha casa, hórrios y huerta con el camino que va desde El Vallejo a Caldevilla por la parte principal, y por un lado con la riega que viene de la fuente de La Yana; y de un lado de la parte de atrás, linda dicha casa y huerta con la ería que llaman de Cobilones..." (1).

1. La entrada de la casa principal daba al camino que iba del Vallejo a Caldevilla, mientras que la parte trasera lindaba con una huerta de avellanos y la ería de Cobilones. Frente a la casa, había un hórreo (hoy perdido) y detrás de ella, una huerta que aun existe (2).

2. Por su testamento de 1665 sabemos que el edificio que albergó la escuela se construyó pegado a su casa natal y no delante de ella, por lo que no queda claro qué era “el casar viejo que está delante”.

3. Lo que aquí se describe es la unidad básica de la organización tradicional del espacio rural en estas tierras. La edificación principal estaría formada por la vivienda con su antojana, establo y pajar. En el exterior, estaban el hórreo para el grano y la huerta para plantaciones frutales. Este esquema se repite en otras casas del valle en los siglos XVII y XVIII y se mantuvo inalterado desde la Edad Media hasta el siglo XIX y, en muchos casos, XX.

En la época del Arcediano muchas casas debían ser todavía casas terrenas, de una sola planta, aunque quizás no lo fuera la del Arcediano, porque su padre poseía un nivel social más elevado que sus paisanos, por su oficio de notario público. Es, precisamente, el siglo XVII la época en la que empiezan a levantarse los segundos pisos en las casas rurales asturianas.
Por la fotografía de finales del siglo XIX, sabemos que la casa era de mampostería. Así se describe también otra casa de Oseja en un documento del Archivo Piñán, en donde se dice que "el quarto de la casa de cal y canto a donde al presente mora, que se parte con casa de Alonso Díaz y linda con casa de herederos de Juan Díez de Caldebilla". El documento lo escritura el padre del Arcediano, Diego Díaz, en 1594. Los mismos nombres se repiten. ¿Estaremos ante los miembros de la misma familia? El que entrega un cuarto de su casa es el propio Juan Díez de Caldevilla (¿hermano, tío, primo de Diego Díaz quizás?), casado con María de Vega, originaria de Soto.

No existirían todavía los corredores. El corredor con su balaustrada de madera aparece tras la difusión del cultivo del maíz, pero en el medio rural asturiano no se difunde hasta la segunda mitad del siglo XIX. Las innovaciones arquitectónicas en el valle vendrían de la mano de los que habían salido de las montañas y poseían medios económicos para ello. Fue lo que hizo el propio Arcediano cuando transformó su vieja casa natal (lo veremos en el siguiente y último post de este capítulo).

Tampoco habría galerías, los corredores cerrados con vidrio, pues se difunden en el siglo XIX.

En el siglos XVII y XVIII debía estar reciente el abandono de la cubrición vegetal en hórreos, chozos e invernales y en el XVII todavía se documenta en Pío. En los años 1751 y 1783 todavía existían casas techadas con paja en Valdeón, así como hórreos “pajizos” (3) y chozos en las majadas. Una fotografía de 1891 muestra varios chozos con cubierta vegetal de forma cónica en Frañana (4).

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NOTAS
(1) E. Martino, “Don Pedro Díaz de Oseja, fundador del Colegio de San José de Oviedo (I)”, Boletín del Instituto de Estudios Asturianos 103 (1981), 112.
(2) Mi agradecimiento a Lourdes Vega por sus útiles observaciones.
(3) G. Mañana Vázquez, La Garganta del Cares, 2 vol., Oviedo 2003, apéndice documental.
(4) Conde de Sain-Saud, Por los Picos de Europa. Desde 1881 a 1924, Gijón 1995, 55.

domingo, 15 de marzo de 2009

LA FAMILIA PATERNA DEL ARCEDIANO (5): el “torreón viejo” y blasonado del barrio de Las Cortes.


* La información extraída del expediente 1531, de 1699, nunca ha sido publicada.

Los documentos que conocemos hasta el momento nos aportan información sobre lo que parecen ser 3 casas distintas, todas situadas en el barrio de Las Cortes y todas pertenecientes al Arcediano y a su familia. Vamos a comenzar por la que, sin duda, fue la casa natal del padre del Arcediano, que Diego Díaz hubo de abandonar por no ser el primogénito y para fundar su propia familia.

Hubiera o no mayorazgo, en estos tiempos era el hijo mayor el que se quedaba con la casa y, en esta familia, sabemos que su poseedor fue Pedro Díaz de Las Escortes o “el de Las Escortes” (1). Por esta razón de primogenitura, el hijo mayor de este Pedro, llamado Juan Díez de Caldevilla, heredó la casa y después de él su hijo, llamado también Juan, que es quien declara en el año 1699. Como hemos estado viendo, todos fueron familiares del Arcediano por línea paterna.

También nos dice el expediente madrileño que, a diferencia de los Piñán, no existió mayorazgo entre estos Díaz (f.15vº) y cuando leemos el testimonio de Juan Vega, de 75 años, encontramos la siguiente noticia sobre la casa que perteneció al tío del Arcediano: “cuyas armas están puestas en la casa que por su situación llaman de Las Escortes, que fue del padre del dicho Cosme Díaz de Caldevilla, y oy posee Juan Díaz de Caldevilla, su sobrino” (f. 9rº). Y otro testigo afirma en igual forma que es linaje “de armas pintar, las quales estavan en la casa de Las Escortes, donde bibió y la poseyó el padre de dicho Cosme Díaz”. Según esto, es más que probable que el padre del Arcediano viniera a nacer en una casa blasonada.

Y cuando los oficiales de la Real Chancillería de Valladolid acuden a entrevistar al nieto de Pedro Díaz “el de Las Escortes” describen dicha casa de la siguiente manera:

En dicho lugar de Osexa, dicho día, mes y año, en bista de la declaraçión anteçedente, partimos a buscar a Juan Díez de Caldebilla, que le hallamos en el barrio llamado de Las Escortes, en su casa, la qual denota mucha antigüedad, con un escudo de armas en un torrexón biexo que haçe esquina, el qual tiene por tinbre un águila con una estrella ençima…” (f.14vº).

¡Qué noticia tan extraordinaria! ¡No sólo están describiendo el escudo de armas de uno de los apellidos más extendidos por todo Sajambre (Díaz/Díez), sino que además se habla de una construcción posiblemente medieval! Vayamos por partes.

Este mismo documento nos dice, como ya sabemos, que la adición Caldevilla tuvo su origen en la ubicación de la casa de alguno de los apellidados Díaz en esta familia. Por idéntica razón, Las Escortes es una indicación toponímica en el caso de Pedro o El Palacio en el caso del abuelo Sancho. De manera que un águila con una estrella encima era el blasón del apellido propiamente dicho, o sea, del Díaz originario de Oseja y extendido por todo el concejo; o Díez porque ya sabemos que en Sajambre ambos son una misma cosa (2).

Que la casa denote mucha antigüedad en el siglo XVII y que se mencione un torreón viejo blasonado hace que pensemos, inmediatamente, en una torre medieval. Tampoco debe extrañar demasiado, y no sólo porque esta terminología sea la habitual para referirse a este tipo de edificios antiguos, sino también porque todos sabemos que en Oseja hubo otras torres medievales.

Dice el documento que ese torreón viejo y blasonado “hacía esquina”. ¿En dónde? ¿Con respecto a qué? ¿Al camino?

El único edificio de fábrica medieval del que quedaron vestigios materiales en el barrio de Las Cortes es el que permaneció en pie hasta el año pasado de 2008: la llamada Casa del Conde. Uno de sus muros lucía un gran arco de medio punto; otro de los lienzos tenía toda la apariencia de una torre o casa fuerte; las aspilleras y las dovelas del arco de la puerta de entrada proporcionaban una datación claramente medieval; la moldura en forma de arco conopial de una ventana apuntaba al siglo XV; y en el solar que quedó tras su demolición se aprecia hoy, mejor que nunca, la planta cuadrada del edificio. Pero no se recuerda (al menos que yo sepa) escudo alguno en dicho caserón.

¿Sería ésta la casa de Pedro Díaz transformada con el paso del tiempo? No lo sabemos. Ahora bien, fuese ésta o fuese otra distinta y desaparecida, está claro que en el barrio de Las Cortes de Oseja existieron nobles edificios, cuya historia empieza ahora a escribirse.

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NOTAS
(1) “…le nominavan además de el apellido Díaz ‘el de Las Escortes’, donde tenía su casa principal de morada…” (Exp. 1531, ff.5vº-6rº).
(2) Esto no quiere decir que todos los apellidados Díaz o Díez en España tuvieran este escudo de armas, sino que el escudo que aquí se describe era el del Díaz/Díez originario de Oseja.

viernes, 13 de marzo de 2009

LA FAMILIA PATERNA DEL ARCEDIANO (4): Juan Díaz de Caldevilla.

* La información extraída del expediente madrileño nunca ha sido publicada.

A comienzos del mes de octubre de 1699, los oficiales de la Real Chancillería de Valladolid que investigaban la limpieza de sangre del primo del Arcediano, Cosme Díaz de Caldevilla, llegan a Oseja para conocer la casa en la que éste nació y entrevistar al pariente más cercano que allí quedase. Todos los testigos les informaron que el lugar en el que nació Cosme Díaz se conoce como “la casa de Pedro Díaz de Las Escortes”, su padre (y tío paterno del Arcediano), aunque ahora la posea un sobrino de dicho Cosme y nieto de Pedro, llamado Juan Díaz de Caldevilla (1).

Este nombre coincide con el de un sobrino del Arcediano a quien éste cedió en foro (especie de arrendamiento) sus casas del barrio de Las Cortes en Oseja allá por 1655 (2). Diez años más tarde, en su testamento de 1665, habla de esta misma posesión, que seguía disfrutando Juan Díaz de Caldevilla, y de otra parte de la “casa vieja” que tenían los herederos de su hermana Francisca. De hecho, todos los que disfrutaban de las casas del Arcediano en Oseja eran hijos y nietos de la hermana mayor, Francisca, y de su marido Alonso Díaz de Caldevilla.

Ahora bien, ¿el Juan Díaz de Caldevilla, sobrino carnal del Arcediano, documentado en 1655 y 1665, era la misma persona que el Juan Díaz de Caldevilla de 1699?

Para que fuesen la misma persona, el sobrino carnal del Arcediano tenía que ser también sobrino carnal de Cosme Díaz y, por tanto, hijo de un hermano de éste. Por sus apellidos, el marido de Francisca, Alonso Díaz de Caldevilla, bien podría haber sido hermano de Cosme y el matrimonio, primos entre sí.

Sin embargo, en el expediente de 1699 leemos lo siguiente: “…el dicho Juan Díaz de Caldevilla dijo que su padre, Juan Díez de Caldevilla, hermano del dicho Cosme…”. Es decir, que no eran la misma persona, porque el padre del Juan documentado en el año 1699 se llamaba Juan y el padre del sobrino del Arcediano se llamaba Alonso. Además están los 44 años transcurridos entre el documento de 1655 y el de 1699.

Ahora bien, existen varios hechos para suponer que estaban emparentados. 1º) Los hijos y los nietos de Francisca Díaz y Alonso Díaz de Caldevilla (llamados todos “Díaz de Caldevilla”) fueron los que se quedaran con las casas o partes de casas que el Arcediano tenía en el barrio de Las Cortes, quizás por haber sido sus primeros sobrinos. 2º) La existencia de, al menos, un Juan Díez/Díaz de Caldevilla en cada generación de la familia paterna del Arcediano (incluso el abuelo Sancho tenía un hermano así llamado) hace que no parezca casual que Francisca y Alonso Díaz de Caldevilla eligieran para su primogénito el nombre de Juan Díaz de Caldevilla. 3º) A esto apunta también el documento que se conserva en Madrid, en donde de diferentes maneras se insiste en que todos los “Díaz de Caldevilla” estaban emparentados entre sí y aún los del apellido Díez/Díaz, aludiendo incluso a la endogamia: "...y con espeçialidad a los Dieçes, de que siempre ha habido muchos en este lugar..., casando los más de este apellido con otros de el mismo y tratándose todos los Dieçes con el reconocimiento de ser todos unos". Y 4º) Por esta razón participaban todos del mismo rango y categoría social: “todos los de estos apellidos están por hixosdalgo, con la çircunstançia de notorios, lo qual no tienen otros aunque sean hidalgos, y con que esta çircunstançia según declara el escrivano que está presente, denota ser de casas ylustres, de la primera estimaçión de esta tierra” (f.20vº). Para demostrar esto, el documento menciona a varios de ellos extraídos de diferentes padrones de la primera mitad del siglo XVII. En los de los años 1602 y 1608 encontramos a un Alonso Díez de Caldevilla (¿el marido de Francisca?) y en tales fechas aparece también entre los mismos un Diego Díez (¿el padre del Arcediano?).

En resumen, que estos personajes llamados Juan Díaz/Díez de Caldevilla no eran la misma persona pero eran parientes. Aclarar esta posible identidad de tales homónimos resulta importante para poder establecer a qué rama de la familia pertenecieron las casas que describen los documentos.
Lo vamos a ver en el siguiente post.

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NOTAS
(1) Exp.1531.
(2) E. Martino, “Don Pedro Díaz de Oseja, fundador del Colegio de San José de Oviedo (I)”, BIDEA 103 (1981), 112.
Puede consultarse también la web genealógica de Carlos del Valle:http://familiadelvalle.iespana.es/diaz-caneja.htm