viernes, 9 de enero de 2009

PARTIDA DE BAUTISMO DE PELAYO, HERMANO DE IGNACIO Y JOAQUÍN DÍAZ-CANEJA Y SOSA

* 1762, octubre 17. Oseja de Sajambre.
Partida de bautismo de Pelayo Díaz-Caneja y Sosa, nacido el 10 de octubre de 1762.

[A].- Original no conservado. Se hallaba en el folio 79 vuelto del Libro de Bautismos de la parroquia de Santa María de Oseja que empezaba en el año de 1735.

B.- Inserta en una Carta Ejecutoria de Hidalguía otorgada por Carlos III en Valladolid, el 15 de julio de 1799, al propio don Pelayo Díaz-Caneja y Sosa (de A).

C.- Madrid, Archivo Histórico Nacional, Estado-Carlos III, Exp.1819: expediente de limpieza de sangre de Joaquín Díaz-Caneja y Sosa (1821-07-29), ff. 24 vº - 25 rº (de B).

En la yglesia parroquial de Santa María de Oseja, yo, don Baltasar Fernández, cura de esta villa, en diez y siete de octubre de mil setecientos sesenta y dos, bapticé solemnemente a un niño que se llamó Pelayo y nació el día diez de dicho mes, hijo legítimo de don Tomás Díaz de la Caneja y de doña María de Sosa y Tovar, vecinos de esta villa.
Fueron sus padrinos don Vicente de Sosa y Tovar, clérigo de menores y natural del lugar de Vidanes, y doña // Luisa del Arenal, natural del lugar de Pendes, de la provincia de La Liébana.
Sus abuelos paternos: don Tomás Díaz de la Caneja y doña Rosa de Martino, vecinos de esta villa. Maternos: don José de Sosa y María de Tovar, vecinos del lugar de Vidanes. Advertí al padrino la cognación espiritual y más obligaciones. La madrina no tocó al baptizado y así no contrajo parentesco.
Y para la asistencia del dicho baptizo fueron testigos don Lupercio Díaz de Oseja y Manuel Díaz de Caldevilla, vecinos de esta villa.
Y para que conste, lo firmo este día, mes y año ut supra. Baltasar Fernández.

4 comentarios:

ESPERANZA dijo...

Me ha sorprendido la frase de la madrina no toco baptizado y por eso no contrajo parentesco. ¿Quiere decir que no contraía obligaciones con el apadrinado?

Elena dijo...

No lo sé, me intrigó mucho desde que lo leí por vez primera este verano. No lo he encontrado nada similar en mis libros por el momento. Voy a preguntar a alguno de mis compañeros modernistas. El martes que coincido en el tribunal de una tesis con una de las mejores conocedoras de la vida familiar en el siglo XVIII. ¿Se tratará de alguna superstición local?

Elena dijo...

Respondo a la pregunta sobre la frase “la madrina no tocó al niño y así no contrajo parentesco” con más información. He consultado para ello dos obras de Derecho Canónico publicadas en España en el siglo XVIII, una de 1759 y otra de 1791.
Uno de los efectos del Bautismo es que el bautizado, los padres y los padrinos contraen cognación o parentesco espiritual, lo que conllevaba una serie de impedimentos para contraer matrimonio entre ellos o sus respectivos descendientes. Existen 3 requisitos para que el padrino o padrinos contraigan parentesco espiritual: 1) que los padrinos estén bautizados; 2) que sean nombrados por los padres y/o el oficiante; y 3) que “toquen al bautizado al tiempo de echar el agua”. El Derecho Canónico especifica y desarrolla una serie de casos particulares que podían producirse, pero para contraer dicho parentesco era necesario que el padrino “levat baptizatum de sacro fonte”. Elena.

Elena dijo...

Las obras del siglo XVIII que cito son:
Pedro Murillo Velarde, "Derecho Canónico Hispano e Indiano", 1791; y Francisco Larraga, "Prontuario de Teología Moral", 1759 (1ª ed.), 1833 (2ª impresión). Ambas están en red.

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