lunes, 23 de mayo de 2011

SAJAMBRE EN EL MIÑANO (1829): el Camino del Beyo, las mantecas exquisitas, el Río de Oseja, etc.

El reportaje enviado por el fraile Pedro del Carmen Grande a Sebastián de Miñano para el Suplemento de su Diccionario geográfico permite probar algunas cosas interesantes, muchas de las cuales las hemos ido precisando o dando a conocer en esta edición on line de la Historia de Sajambre:

1.- Que la advocación real de la ermita de San Pedro de Orzales era la de San Pedro Encadenado: “Tiene 3 ermitas: la una llamada de San Roque, la otra San Pelayo que se halla en el lugar de Pio, donde no hay iglesia, y la otra de San Pedro Ad-vincula en Ribota, con quien tienen mucha devoción los naturales”. 

2.- Que la patata se cultivó desde muy pronto, a comienzos del siglo XIX. También dice el Miñano que en esas mismas fechas todavía se cultivaba escanda, que es lo que significa el cultivo local de “trigo”.

3.- Que tenían fama en la época las mantecas sajambriegas: “se dedican a… hacer mantequillas exquisitas que truecan por trigo en Tierra de Campos”.

4.- Que comerciaban con los asturianos.

5.- Que el curso alto del Sella, a su paso por Sajambre, se conocía como “Río de Oseja”.

6.- Que existió un camino en El Beyo con puentes de madera transitado por personas a pie y ganados (suponemos menudos). La descripción del fraile que sólo se atreve a cruzar a gatas uno de esos puentes altísimos es magnífica: “Desde el expresado pueblo (Ribota) corre (el río de Oseja) de S. a N. por entre unas peñas que en muchas partes parece están labradas a pico, de modo que al cuarto de hora (sic, quiere decir cuarto de legua) se introduce por entre las peñas elevadísimas  (Desfiladero de Los Beyos) y hasta otro cuarto de legua no vuelve a salir. Hay sobre él dos puentes que son unas vigas atravesadas de un lado a otro de una elevación extraordinaria, de suerte que yo mismo a verlas no me atrevía a pasar sino de rodillas. Sin embargo, hay camino por el que transita la gente de a pie y los ganados”.   

7.- Entre Miñano y Madoz se nos dice que el Camino Real tiene un tramo sólo para caballerías, pero que es un antiguo camino que comunicaba León con Asturias (Ribadesella).

8.- Me parece interesantísimo el último párrafo destinado a las hierbas medicinales de las que había fama en Sajambre y, en especial, a los conocimientos veterinarios. En este último caso habría que comprobar en tratados de albeitería antiguos si aquellas curas eran conocidas o se trataba de procedimientos peculiares que sólo hacían los naturales de estas montañas. Y, por supuesto, habría que identificar las hierbas medicinales que se nombran: la bedagambre y la llavera que aparecen recogidas en el Vocabulario sajambriego de la siguiente manera:

Bedagambre.- Trabalenguas popular:  Bedegambre comí, / bedegambre dejé, / ¿con qué, con qué / me desembedagambraré? (p.94).
Llavera.-  f. ¿Eléboro fétido? Planta perenne a que se atribuyen propiedades de los animales. / Caerse la llavera o caerse el nabo de la llavera. Caerse el emplasto de llavera o el infarto producido  por su aplicación a los animales... (p.340).

El texto completo está en

Nos falta por saber qué escribió Miñano sobre Sajambre y sus pueblos antes de este añadido publicado en el Suplemento de 1829.

sábado, 21 de mayo de 2011

SAJAMBRE EN EL MIÑANO (1829): presentación.

Sebastián de Miñano y Bedoya (1779-1845) fue un ilustrado y polígrafo nacido en Tierra de Campos, a quien debemos los 11 volúmenes del Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal, editado en Madrid entre 1826 y 1829, anterior a la obra de Pascual Madoz y para nosotros mucho más importante que la del desamortizador porque dedica al Concejo de Sajambre dos páginas y media con cinco columnas de texto en el último tomo que publica como Suplemento en 1829.   

Al igual que sucede con el Madoz, esta será la primera vez que se edite el contenido  especial que Miñano dedica a Sajambre, lo que voy a hacer en una página independiente a causa de su extensión y para que una vez completada la copia, se pueda leer el texto entero sin interrupciones.

La aportación de Miñano tiene para nosotros mucho más interés que la de Madoz, no sólo porque al ser el Madoz un libro mucho más conocido fue utilizado como bibliografía por algunos autores que han escrito páginas sobre Sajambre, como el padre Martino o Guillermo Mañana, por poner dos ejemplos distintos y distantes, sino porque ninguno de los autores que han escrito sobre Sajambre le había hecho caso hasta ahora a este Diccionario y, en especial, al Suplemento que cierra la obra de este culto masón palentino.

Varias de sus líneas nos permitirán ratificar algunos hallazgos históricos que nos han facilitado los documentos del Archivo de la Casa Piñán y algunas conclusiones a las que he ido llegando en los estudios publicados en este blog. Además, la antigüedad del volumen, editado en 1829 pero escrito con anterioridad, suma valor al texto y lo convierte en un extraordinario documento que voy a transmitir literalmente. Cuando Miñano escribió esta obra era, como se dice en la portada, miembro de la Real Academia de la Historia y de la Sociedad Geográfica de París.   

La entrada correspondiente a SAJAMBRE en el Suplemento del Diccionario se inicia con la siguiente advertencia:

En lugar del artículo inserto en el Diccionario, léase con más confianza el siguiente que nos ha remitido el padre fray Pedro del Carmen Grande, desde Fermoselle.

MÁS SOBRE LOS MOLINOS DE OSEJA: Buseco, Reguera, Salgueras, etc.

La mayoría de los molinos de Oseja se movían con la fuerza del mismo caudal en dos tramos del río: el tramo de los molinos del Buseco y el de los molinos de Carunde. Los molinos en Carunde ya están documentados en el siglo XVI y los del Buseco en el siglo XVII. 

De los molinos de Carunde ya hemos hablado en otro post. Fueron cambiando de dueño con el paso del tiempo y parece que todos ellos eran de carácter privado o de propiedad compartida.

En el Buseco había molinos asimismo de propiedad privada como el construyó el vecino del barrio de Quintana, Pedro Alonso de la Mata, antes de 1675. En el inventario de bienes que se hizo tras su muerte se incluyó: “una parada de molino de una rueda de piedra, madera y texa, sitio en el río del Buseco, término de dicho lugar, que se edificó durante el matrimonio de los dichos Pedro de la Mata, difunto, y dicha María Gonçález, su muxer” (Archivo de la Casa Piñán, Notarial, Sajambre, Gonzalo Piñán, leg. 1675).  O como el que tenía un siglo más tarde Diego de Acevedo: “Tiene un molino harinero dentro de el término de este barrio (Oseja), de una piedra, muele con agua del río de El Buseco” (Oseja, Archivo Municipal, Catastro de Ensenada, tomo I, de 1752).

Pero también había en el Buseco un molino de turno y vez, al menos en el siglo XVII:

1669:Más inventariaron cinco días de molino de cada mes en la parada del Buseco”.

1675:Yten inbentariaron dos días y medio de molino en el dicho lugar de Osexa según está situado en río del Buseco”.

Además de los molinos de Carunde y del Buseco sabemos de la existencia de molinos en La Reguera, en Las Salgueras, en La Yana, en La Xera y en un lugar del que no estoy segura que pertenezca a Oseja, llamado Mazero. He aquí los documentos:

1669: la misma familia de Oseja (los Alonso) que tenían derecho a moler en uno de los molinos del Buseco 5 días al mes poseían además “la quinta parte del medio molino de La Xera, porque la otra mitad es de María Amigo, muger de Martino Alonso”. 

El aumento de población que sufrió toda España en la primera mitad del siglo XVIII debió obligar a los vecinos de Oseja a construir nuevas paradas de molino en otros lugares, además de seguir funcionando los de Carunde y el Buseco.


1711: “Un molino en La Regera, que muele con el agua de la fuente y no tiene más de un molar”. El dueño era el cura de Oseja y Soto, el sajambriego Pedro González.

1752: “Tiene un molino harinero de una piedra que muele con el agua del arroyo de Las Salgueras, linda… “. Su dueño era Antonio Díaz de la Caneja. 

1759: Joaquín de Sosa y Tovar, cura de Oseja y Soto, era dueño de una parte del molino de La Yana.

En 1752, un Francisco Díaz “tiene suerte y derecho de moler diez días en cada mes en el molino que dizen del río Mazero, de una rueda, muele con el agua de dicho arroyo de Mazero, linda a todos quatro ayres con pasto común” (Oseja, Archivo Municipal, Catastro de Ensenada, tomo I, f. 408rº).

La Reguera es lugar de Oseja y el molino de Las Salgueras se localizaría en dirección hacia Las Sienras, pasado El Ailón, alimentándose con el agua de Fuentilibañas (Juntilibañas). Gracias Lourdes, corrígeme si no lo he transmitido bien. Lo que no sé es dónde estaría el molino de La Xera.  Y ya digo que desconozco totalmente la posible ublicación del último caso, así como la vecindad de su dueño, pudiendo pertenecer a otro lugar del valle.


jueves, 19 de mayo de 2011

SAJAMBRE EN EL MADOZ (2).

El Diccionario de Pascual Madoz, autor también de la Ley de Desamortización eclesiástica en 1855, es un documento geográfico muy consultado que hay que saber valorar en el contexto de los conocimientos de la España de la primera mitad del siglo XIX. Se empieza a publicar en 1846 y se termina en 1850, por lo que su elaboración es anterior a estas fechas.

También hay que considerar el método de trabajo. Madoz tenía un equipo de corresponsales que le enviaban informes, entre los que hay que incluir a los párrocos y secretarios de ayuntamiento de cada municipio. Y tenía asimismo un equipo de colaboradores que le ayudaban a poner en orden los materiales recibidos. Naturalmente, no todos los informes eran igual de detallados y muchos contenían errores, además de las erratas no subsanadas y de los fallos cometidos por los colaboradores o por el propio Madoz. Por otro lado, el autor quiso dedicar más espacio a describir con detalle las ciudades y, en cambio, descuidó las zonas rurales. De todas formas, es imposible que una obra tan monumental resultara exenta de fallos: con sus 16 tomos y cada uno de ellos con más de 600 páginas a dos columnas, excepto el último tomo que tiene más de 1.100 páginas. Todos los volúmenes publicados pertenecen a España, pues no llegó a editarse la información de las colonias de Ultramar. La estructura es alfabética (con la ortografía de la época) y carece de índices.

En el post anterior hay datos absolutamente equivocados como la calidad de las tierras de Vierdes, su localización “en una altura”, siendo el pueblo de menor altitud de todo el valle, etc. Pero también hay datos interesantes para los pueblos de Soto y Ribota, ya que Oseja no existe y Vierdes no sirve (o sirve a medias) porque en este caso se contabilizó conjuntamente lo que pertenecía a Pío y a Vierdes.  Entre los datos valiosos se encuentra la información demográfica dividida en vecinos y habitantes, la existencia de una escuela de primeras letras en Soto anterior a la fundada por Don Félix de Martino, la supervivencia de la capellanía de Ribota, la prolongación del Camino Viejo o Senda del Arcediano hasta León, el camino que se dirige a Asturias desde Ribota que ha de ser el Camino del Beyo y la curiosidad (no sé si verdadera o no) de las enfermedades más frecuentes.  

En otros volúmenes de este Diccionario (que, por cierto, he consultado en la Biblioteca Virtual de Andalucía), encontramos más cosas sobre Sajambre, por ejemplo

RÍOS QUE NACEN EN SAJAMBRE: EL PRECENDI, EL BIAMÓN Y EL RÍO DE LOS BEYOS

Refiriéndose al Ayuntamiento de Amieva, Pascual Madoz dice que 
  • “Confina por N con el de Parres, por E con el de Cangas de Onís y el de Sajambre (part. jud. de Riaño en León), y por S con el mismo Sajambre y el de Ponga, que continúa hasta Coto de Cazo que forma el límite O. El río Precendi, que nace en las montañas de León, término del citado Sajambre, le atraviesa casi por el medio de S a N, hasta poco antes de llegar a Sames, donde le recibe el Ponga; en su tortuoso giro deja a la derecha el puerto de Beza, el lugar de Amieba y los de Cien, San Román, Carbes, Mián y Sames; por la izquierda, después de recoger las aguas del río Biamón, que trayendo su origen del puerto del Pontón con dirección NNE, baña los de Vega, Argolivio y Villaverde, hay varios molinos harineros y un puente de madera; el río Dobra le recorre de N a S, bañando las faldas de las montañas que llaman Picos de Europa…” (T.2, p.248-A). 
BEYOS (de los): “río en la provincia de León, partido judicial de Riaño: recibe todas las aguas del ayuntamiento de Oceja (T4, p.309-A). Hoy sabemos que, etimológicamente, el topónimo asturiano “beyu” es voz de origen céltico que define la garganta, el desfiladero que forma el río y no el río en sí mismo.

Ante semejante confusión no sorprende leer que el río Sella sea, según Madoz, el resultado de la confluencia del Ponga, el Güeña y el Piloña, hoy considerados afluentes y superada definitivamente la polémica que iniciara Jovellanos al decir que las fuentes del Sella se hallaban en Ponga.  

LA SENDA DEL ARCEDIANO Y EL PROYECTO DE CARRETERA DE MADOZ

Lo siguiente referido a Amieva se publica en el Tomo 2 del año 1845:
  • “Los caminos que cruzan el término municipal son de poca consideración, si exceptuamos la antigua carretera de Castilla a Cangas de Onís, servible aún para herradura y por la que en 8 y 16 de agosto de 1836 entró y salió Gómez con su caballería en Asturias;  fue abierta en peña viva por espacio de 2 leguas y costeada por el célebre arcediano que fundó el colegio de San José de Oviedo; principia en el puerto de Beza (concejo de Sajambre), entra por Amieba, y pasando por los lugares de San Román, Mián, Sames y Vega de Pervís, hasta el Coto de Tornín, se dirige a Cangas de Onís y Ribadesella. Si se continuase, como es posible, aunque costosa, la apartará de este camino por la dirección que lleva el río Dobra, se conseguiría acercar al mar los graneros de Castilla y poner a Carrión y Cea distantes de los puertos de Cantabria 24 leguas de camino llano; pues sería muy poco sensible el desnivel que pudiera quedar en la cordillera que separa a León de Asturias, y esta provincia disfrutaría fácilmente el beneficio de las diligencias que aún le es desconocido” (T.2, p.248-B). 
BEZA: “puerto de paso en la provincia de Oviedo, situado en la parte meridional del ayuntamiento de Amieba: facilita el tránsito por la cordillera del Pirineo para las provincias de León y Castilla la Vieja” (T.4, p.306-B).

La referencia al Pirineo se entiende porque la Cordillera Cantábrica y los Pirineos forman una unidad orográfica que fue conocida desde muy antiguo.

Al mencionar los límites entre municipios se cita Carombo o Pontón, pero ninguno de los dos tiene una entrada independiente en el Diccionario. En cambio, sí encontramos un generoso párrafo dedicado al Monte Corona de Valdeón.