domingo, 19 de abril de 2015

EVOLUCIÓN DEL ANALFABETISMO EN SAJAMBRE DURANTE LA ETAPA ESTADÍSTICA


Aclaraciones previas

Los datos que he podido recopilar de los censos históricos proceden de la página del Instituto Nacional de Estadística. Se contabilizan los habitantes de hecho, siendo mínima la diferencia entre la población de hecho y la de derecho en tales años. La información general está extraída de la obra de Antonio Viñao Frago, como su libro Escuela para todos: educación y modernidad en la España del siglo XX, Madrid, Marcial Pons, 2004; o sus trabajos, "Escolarización y alfabetización", en J. Monés (coord.), La educación en el siglo XX, Barcelona, 2006, pp.19-35; y  "La alfabetización en España: un proceso cambiante de un mundo multiforme", en P.L. Moreno Martínez y C. Navarro García, C. (coords.), Perspectivas históricas de la educación de personas adultas, vol 3, nº1, Universidad de Salamanca, 2009. Por último, hay que advertir que el avance de la alfabetización fue desigual en muchos aspectos, empezando por el de las propias destrezas, ya que en el pasado no todo el que sabía leer tenía por qué saber escribir, sino que ambas habilidades podían estar disociadas. Por tanto, cuando hablemos de analfabetos totales nos estaremos refiriendo a las personas que no sabían leer ni escribir. Y cuando tratemos de los analfabetos parciales, estaremos refiriéndonos a los que habían aprendido a leer, pero no sabían escribir.  
Comienzo por proporcionar las fuentes estadísticas y dejo el análisis de los números para un segundo momento. Incluyo la tasa general de analfabetismo del vecino concejo de Valdeón, a fin de distinguir lo que pueden ser variaciones locales, de lo que fue una tendencia general.  
 
1. FUENTES

AÑO 1841

Tasa general de analfabetismo en España: 75'8% (60'8% de analfabetismo masculino y 90'8% de analfabetismo femenino).  Fuente: Antonio Viñao Frago (2009: 7).

 

AÑO 1877. Habitantes (1.019). Varones (498). Hembras (521).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 57’3%

Analfabetismo masculino: 35’1%

Analfabetismo femenino: 78’5%

 Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 65’7%  

 Analfabetismo masculino: 29’7%  

 Analfabetismo femenino: 94’2%          

 

AÑO 1887. Habitantes (1.188). Varones (622). Hembras (566).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 48’9%

Analfabetismo masculino: 27’3%

Analfabetismo femenino: 72’6%

Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 45’9%

Analfabetismo masculino: 25’3%  

Analfabetismo femenino: 93’9%    

 

AÑO 1897.  Habitantes (1.210).
 

AÑO 1900. Habitantes (1.223). Varones (596). Hembras (627).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 53’6% (de la cual un 8’3% es un analfabetismo parcial)

Analfabetismo masculino: 34’2% (28’3% totales y 5’8% parciales)

Analfabetismo femenino: 72% (61’4% totales y 10’6% parciales)

Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 57’1%

Analfabetismo masculino: 23'7%

Analfabetismo femenino: 82'7%

 

AÑO 1910. Habitantes (1.179). Varones (562). Hembras (617).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 42’4% (de la cual un 3’9% es un analfabetismo parcial)

Analfabetismo masculino: 29’3% (27’4% totales y 3’9% parciales)

Analfabetismo femenino: 72% (48’4% totales y 5’8% parciales)

Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 52’3%

Analfabetismo masculino: 29’7%

Analfabetismo femenino: 69’4%

Alfabetismo neto en España (mayores de 10 años): 56'2%

 

AÑO 1920. Habitantes (1.205). Varones (561). Hembras (644).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 26’2% (de la cual un 1’7% es un analfabetismo parcial)

Analfabetismo masculino: 21% (19’2% totales y 1’7% parciales)

Analfabetismo femenino: 30’7% (29% totales y 1’7% parciales)

Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 44%

Analfabetismo masculino: 25’5%

Analfabetismo femenino: 59’5%

Alfabetismo neto en España (mayores de 10 años): 50'6%

 

AÑO 1930.  Habitantes (1.181).
 Alfabetismo neto en España (mayores de 10 años): 32'4%
 

AÑO 1940. Habitantes (1.194). Varones (561). Hembras (606).

Tasa general de analfabetismo en Sajambre: 13%

Analfabetismo masculino: 5’8%

Analfabetismo femenino: 15’8%

Tasa general de analfabetismo en Valdeón: 25’4%

Analfabetismo masculino: 19’8%

Analfabetismo femenino: 30%

Analfabetismo neto en España (mayores de 10 años): 23'1%
 

AÑO 1950. Habitantes (1.079). No hay datos de alfabetización por municipios, solo datos generales por provincia. 

AÑO 1960. Habitantes (1.028). No hay datos de alfabetización por municipios, solo datos generales por provincia. 

AÑO 1970. Habitantes (687). No hay datos de alfabetización por municipios, solo datos generales por provincia. 

AÑO 1981. Habitantes (505). 

AÑO 1986. Habitantes (453). 

AÑO 1991. Habitantes (383). Analfabetos: 8 (2%).
 

2. ANÁLISIS

 
Hacia 1877, tanto Sajambre como Valdeón arrancan con un índice de analfabetismo bastante similar que sobrepasa la mitad de su población. La tasa es algo más elevada en Valdeón por poseer un índice muy alto de analfabetismo femenino, que compensa con mayor número de individuos del género masculino alfabetizados que en Sajambre. Otro tanto sucede en los restantes municipios de lo que hoy se llama Montaña Oriental leonesa, que ofrecen todos valores situados por encima del 50% de la población, como Burón con un 57'9%, Acebedo con un 60'3%, Boca de Huérgano con un 56'6%  e, incluso, Cistierna con un 60% de analfabetismo general.  

La realidad paralela de Valdeón y Sajambre al iniciar el período se evidencia una década después, en 1887, cuando la tasa general de iletrados en Sajambre (48'9%) supera ahora a la valdeonesa (45'9%). En cualquier caso, ambos consiguen situarse por debajo del 50% de analfabetos, manteniendo Valdeón los valores anteriores: menos hombres iletrados que Sajambre, pero un mayor analfabetismo femenino. De hecho, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, el Norte peninsular (a excepción de Galicia e incluyendo León) poseerá los índices más bajos de analfabetismo del país. 
 
La debilidad de aquellos logros queda patente en el último año del siglo, 1900, cuando se registra un aumento de las tasas generales en ambos concejos, manteniéndose las mujeres sajambriegas en un 72% de analfabetismo, pero aumentando los hombres su proporción, lo que hace que tanto Valdeón, como Sajambre, vuelvan a superar el 50% de analfabetismo, con valores del 57’1% y del 53’6% respectivamente.  
 
En el año 1910 desciende el índice general en Sajambre porque lo que disminuye es el analfabetismo masculino, pues las mujeres siguen en el mismo 72% de 1900. De hecho, en 20 años, la población femenina del valle solo mejora un 0’6%. La tasa general baja 11’2 puntos, situándose en un 42’4% de analfabetismo general. En cambio, el índice general de Valdeón disminuye gracias al aumento de la alfabetización femenina, que supera a sus vecinas sajambriegas, mientras que el analfabetismo masculino es prácticamente idéntico al del concejo de Sajambre.  
 
La sorpresa es el año 1920, cuando el índice general sajambriego se coloca en un 26’2%, bajando de golpe 16’2 puntos, mientras que la tasa de Valdeón, un 44%, disminuye 8’3 puntos.  
 
En el contexto general del Estado español está ampliamente aceptado que las décadas de 1920 y 1930 fueron sendos momentos de expansión de la alfabetización en el siglo XX. Pero la realidad que muestran estos números es que el destacado avance ya se había producido en Sajambre al inicio de los años 20 y, en consecuencia, los factores que han de explicar el fenómeno debemos buscarlos en los años posteriores a 1910 y anteriores a 1920.  
 
A mi modo de ver, habría que considerar dos condicionantes: uno estructural y más importante, que hizo que el índice de analfabetismo en Valdeón sufriera la mayor caída desde 1887, pero también Burón que pasa del 36'2% de 1910 al 26'4% de 1920; Acebedo del 31'1% al 19%; y, sobre todo, Riaño del 58'9% al 24'7%. Otro condicionante quizás fuera coyuntural y de carácter local. Pienso en la escuela de Soto fundada por Don Félix de Martino, cuyos efectos ya se dejan sentir alrededor de 1920. Porque aunque la escuela se inaugura un 21 de agosto de 1907, el periodo transcurrido entre dicha fecha y el censo de 1910 era demasiado pequeño como para que sus frutos quedaran evidenciados en las estadísticas. En cambio, eso sucede en 1920, cuando ya habían pasado 13 años desde la apertura del colegio fundado por el emigrante sajambriego. 
 
Existe un elemento más que quiero destacar con respecto al censo de 1920 y es el tremendo avance que ofrece la alfabetización femenina, pasando de un 72% de analfabetismo en 1910 a un 30’7% en 1920, es decir, bajando ¡41’3 puntos! Y el hecho vuelve a ser coyuntural en parte, ya que en Valdeón aunque hay mejora, ésta se limita a un descenso más moderado de 10 puntos en el analfabetismo femenino. ¿Qué pasó en Sajambre con las niñas que multiplicaron por 4 su escolarización y alfabetización en tan solo diez años? Una parte de la responsabilidad puede volver a tenerla la escuela de Soto, a la que acceden niñas desde sus inicios, pero también debió existir un impulso en el resto de las escuelas públicas del valle.    
 
El siguiente descenso importante del analfabetismo (que es espectacular en Valdeón)  se sitúa al final de la década de 1930. El fenómeno es claramente estructural, ya que fue general en todo el país, gracias a la extensión de la escolarización, la implantación de la red escolar, las campañas de alfabetización y la reforma del Magisterio llevadas a cabo por la II República. A pesar de ello, en 1940 todavía existía en Sajambre un 13% de analfabetismo que, no obstante, fue la tasa más baja de la comarca, ya que, por ejemplo, la de Valdeón era del 25’3%, la de  Burón del 17’2%, la de Riaño del 17’3%, la de Acebedo del 18’3%, la de Boca de Huérgano del 18’2%, la de Prioro del 18’9% o la de la propia Cistierna del 18’5%.  

Por tanto, puede afirmarse que, en la primera mitad del siglo XX, Sajambre está más adelantada en este aspecto que la generalidad de España y que de ello también participa, aunque en menor medida, la Montaña Oriental, exceptuando el caso de Valdeón.

¿Cuál fue la causa de este atraso de Valdeón, si en 1877 y 1887 los índices de partida eran bastante similares a los de Sajambre? A mi parecer, una de las razones principales debió haber sido la incomunicación viaria. Esto nunca había sido un problema cuando todo el mundo utilizaba los caminos tradicionales (a pie, con carretas o con caballerías). Pero cuando el transporte empieza a servirse de vehículos motorizados y de vías preparadas para ello, se inicia el aislamiento de Valdeón. Sajambre, por el contrario, quedó bien comunicada con el exterior gracias a la carretera nacional de Sahagún a Las Arriondas, construida en las últimas décadas del siglo XIX. 
 

3 comentarios:

lourdes vega dijo...

Gracias a tí, Elena por toda la información que nos proporcionas y que, al menos a mí me encanta y para tí es una cuestión de trabajo, dedicación y tiempo. Me alegra que en Sajambre y en esa época fuéramos los " mejores" En 1899 mi madre y más niñas ya iban a la Escuela y ella contaba cómo les gustaba, solo que como eran niñas solo aprendían a leer y a escribir y los niños daban más materias....(que ellas las aprendían de oídas mientras cosían...)en mis años...1939 ya estábamos todos escolarizados excepto algún caso y por supuesto yo no conocí analfabetos ni siquiera a ningún abuelo. todos leían y escribian

Elena E. Rodríguez Díaz dijo...

Sí, Sajambre es un buen ejemplo de lo que sucedió en el Cantábrico y en la Meseta Norte, que fue donde se dieron los valores más altos de alfabetización en la Edad Contemporánea. Los especialistas reconocen el papel positivo que tuvieron las obras pías y las fundaciones de indianos, pues en casi todos los municipios desde León al País Vasco había alguna. No obstante, estas realidades no explican el fenómeno por sí solas, ya que son varios los factores que intervienen. Y además, a lo largo de la Historia, los logros sociales duraderos siempre se alcanzaron gracias a la planificación y voluntad del Estado, desde arriba hacia abajo.

La preocupación por la Instrucción Pública arranca de los ilustrados y queda reflejada en la Constitución de 1812, en cuyo artículo 366 se dice que en todos los pueblos se establezcan escuelas de primeras letras. Se crea también la inspección de la enseñanza pública. Estas aspiraciones fueron uno de los objetivos políticos de los progresistas de la época (los liberales) durante todo el siglo XIX. Los vaivenes del siglo condicionaron su avance.

Además, una cosa era la escolarización y otra la alfabetización. La realidad era que no todo el que iba a la escuela aprendía a leer y a escribir o conseguía hacerlo bien. Por ejemplo, las niñas estuvieron durante mucho tiempo al margen de tales enseñanzas. Y no todos los que iban a la escuela terminaban el ciclo, ya que fueron muchos y muchas los que abandonaron antes de finalizar los ciclos escolares en el XIX, pero también en el XX. Y más en el medio rural, donde la principal necesidad es ayudar a la familia en los quehaceres agropecuarios.

Existe asimismo otro aspecto a considerar. Si la lectura y la escritura no se practican habitualmente, no se adquiere el pleno dominio de tales habilidades. Por tanto, pregunto: ¿es que la persona que escribe con palotes las letras de su nombre al firmar puede decirse que “sabe escribir”? Desde luego, no plenamente, tan solo conoce los rudimentos de la escritura y eso le permite plasmar su nombre torpemente en un papel, pero no le permite escribir una carta o cualquier otro texto de cierta extensión. Eso sucedía con muchos de los que aparecen en las estadísticas como alfabetizados. De igual forma, también había muchos que leían con suma dificultad y que nunca lograron pasar de dicho nivel, primero por no haber finalizado el periodo escolar y, segundo, por no practicar la lectura.

En las primeras décadas del siglo XX había personas en Oseja que no sabían leer, o que no leían con suficiente soltura. Me consta. Me refiero, por ejemplo, a que no eran capaces de leer el periódico de corrido. Ese hábito que ahora nos resulta algo tan cotidiano, les suponía un esfuerzo terrible y acudían a ciertas casas para que quienes leían bien, les leyesen el periódico, es decir, “oían leer”. De igual forma y por la misma razón, acudían a quienes escribían bien para que les escribieran la correspondencia privada.

Lo que quiero decir es que incluso la información de las estadísticas debe matizarse, aunque para eso tendríamos que analizar otro tipo de fuentes y volcar los resultados en un estudio mucho más profundo de lo que pueda publicarse en un blog de divulgación, como es el caso.

Elena E. Rodríguez Díaz dijo...

Un ejemplo anterior a 1920 puede ser un documento fechado en el año 1909, en el que de la vecindad de Oseja, no saben firmar 20 vecinos: Pedro Blanco, Juana Blanco, Concepción Piñán, Inés González, Bernardo Alonso, José González Vega, Manuela de Granda, Luciano Díaz, Antonia Mendoza, Martín Piñán, Marciana de Viya, Micaela de Posada, Genara Piñán, Santiago Vega, Martina Piñán, Inocencio Bulnes, Santos Alonso, Pedro Piñán Alonso, Rafaela de Bulnes y Victoria Alonso.

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