miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL GANADO MAYOR EN SAJAMBRE DURANTE LOS SIGLOS XVI, XVII Y XVIII (1): RAZAS DE BÓVIDOS.

Franz Marc, Vaca amarilla (1911). 
Guggenheim Museum, Nueva York.

La documentación notarial de los siglos XVI, XVII y XVIII nunca es suficientemente expresiva o prolija como para poder caracterizar las razas de los animales sin albergar dudas. Las descripciones físicas son muy escuetas, limitándose al color del pelaje y, en algún caso, a la cornamenta. Por esta razón, lo único que puede afirmarse con seguridad es que los bóvidos documentados en Sajambre entre 1600 y 1800 pertenecieron al Tronco Castaño Cantábrico.

Entre las razas autóctonas que señorearon los pastos sajambriegos hace más de 200 y de 300 años debió hallarse la vaca casina o Asturiana de Montaña, pero quizás también la Mantequera Leonesa y quien sabe si alguna otra raza. Desde luego, la abundante producción de manteca a la que se dedicaban los sajambriegos en el siglo XVII, exportando carros enteros que vendían en las ferias de la Meseta, así como la alta calidad y fama que llegaron a adquirir tales productos, debieron estar favorecidas por el uso de una leche rica en grasa, que era lo que distinguía a la Mantequera Leonesa. Tras ella, la mayor proporción de grasa se encuentra en la leche de la vaca casina. 

Cuando en los documentos sajambriegos de la Edad Moderna se menciona el color del pelaje de bueyes, vacas y crías observamos que el color rojo domina de manera clara, expresándose mediante los epítetos ‘bermejo’ o ‘rojo’ y llegando a retratar tonalidades intensas (bermejo sanguíneo). Se sitúan a continuación los tonos intermedios de la misma gama (pardo, amarillo) hasta llegar al blanco y, en algunos casos, se describe también un pelaje oscuro (prieto, negro), sobre todo en el caso de los machos. Selecciono algunos ejemplos representativos entre la abundante documentación:  

Pío, 1660: “una baca llamada Antebenida color vermexa... Yten otra baca llamada Mançana, preñada, color vermexa... Yten otra baca llamada Mançana con un xato, color amarilla y el xato color negro. Yten una nobilla llamada Remaxa con un xato, color parda, con un xato color amarillo. Yten una xata color vermexa”. Pío, 1660: “...la una llamada Garduña, color marilla”. Oseja, 1662: “quatro bacas mayores parideras, la una llamada Moquexa, vermexa sanguínea, y la otra Patada, vermexa, y la otra Mocha y la otra tanvién Mocha, entranvas vermexas... Yten una doblena llamada Pata, color vermexa y un anoxo, llamado Moquexo, color negro... Yten una baca con una cría de este año, llamada Parda”. Oseja, 1669: “Yten los dos doblenes vermexos, el uno llamado Marillo y el otro Bragado”. Oseja, 1668: “Un buei de yugo color blanco... una anoxa llamada Parada...un novillo de quatro años color vermexo”. Pío, 1667: “dos bueyes de yugo y una baca llamada Mohina, color negra”. Oseja, 1785: se hace comuña de una vaca “de pelo blanco”. 

Entre los apelativos puestos a estos animales se utilizan con mucha frecuencia  los referidos al color (Blanca, Roja, Bermeja, Cereza, Parda, Marilla o Marillo, Prieto), lo que podía estar inspirado en la tonalidad real del pelo en algunos casos, aunque sin descartar también otros motivos: “una doblena llamada Roxa, color negra” (1667), “yten los dos doblenes bermejos, el uno llamado Marillo y el otro Bragado” (1669).

Además del color, en muy pocos casos encontramos descripciones de otros atributos físicos, como la cornamenta: “...dos medias vacas, la una llamada Garduña, color marilla, los cuernos corbos..., la otra llamada Parada, de siete años, parda por la falda” (1660); “...por raçón de un buei que le conpré en dicho precio y el susodicho me entregó, color pardo, la cuerna avierta” (1669).

No hay duda de que durante los siglos XVII y XVIII, en Sajambre predominaron los bóvidos pertenecientes al Tronco Castaño Cantábrico. Sin embargo, también es posible que existieran animales de otras razas que incluso pudieron llegar a cruzarse, pues sabemos que los sajambriegos compraban ganado en las ferias a las que acudían, tanto de Asturias como de la Meseta. La descripción de una vaca como “vermexa sanguínea”, ¿podría indicar la presencia de algún ejemplar de la Asturiana de los Valles, caracterizada precisamente por una mayor intensidad de su pelaje rojizo?   

De todos los animales que acostumbran a enumerar los inventarios de bienes, sólo los bovinos tienen nombres propios, un hábito particular de los pueblos ganaderos del Cantábrico provocado por la convivencia cotidiana de los hombres con las vacas y, antaño, también con los bueyes. Algunos de los nombres de vacas, bueyes y crías documentados son, por ejemplo, los de Antevenida/do, Antona, Bermeja/o, Blanca, Bragada/do, Bujarrona, Cabuja, Cereza, Coya, Garduña, Hormiga, Hosca, Manzana, Marilla/o y Merilla, Meya, Mocha, Moinica, Moqueja, Muda, Parda, Parada, Pata, Patada, Piheno, Prieta/o, Remaja, Roja/o, etc.    

9 comentarios:

Pablo Martino dijo...

Hola Elena: en primer lugar darte las gracias por todo este trabajo que estas haciendo, somos muchos los sajambriegos a los que nos gusta nuestra historia y que gracias a ti podemos conocer, tienes información que tipo de caballos había en Sajambre?
Un saludo
Pablo Martino

Lourdes Vega dijo...

En lo que yo me puedo acordar, las Razas eran la Casina,o Asturiana de los valles, la Pardo Alpina o Ratina y poco más pero había más razas seguro y se diferenciaban según de qué dueños eran...Los nombres que yo recuerdo, eran: Casina o Casín, Parda, Romera,Garbosa/o,Gallarda/o Ratina, Macarena, Repicada/o,paloma,Borrega...etc.Las Ratinas daban más leche, las Casinas eran más duras...

Elena dijo...

Pablo: también yo quiero agradecerte a tí y a mis lectores que sigais ahí, leyéndome. Respondiendo a tu pregunta te comento que en este artículo tengo pensado hacer un recorrido por todos los animales domésticos que aparecen en la documentación y, entre ellos, los caballos, claro está. No obstante, el problema es el mismo que con las vacas: el laconismo de las fuentes. Pero puedo adelantarte que los documentos suelen distinguir entre “caballerías” y rocines, y que es seguro que en Sajambre no se criaron caballos de raza, como en Valdeburón, de eso sí hay documentos que lo dejan muy claro.

Lourdes: por lo que voy documentando, aunque la Parda Alpina (procedente de Suiza) existía en España ya en el siglo XIX, parece que no se extiende por el Norte hasta el siglo XX y que es entonces cuando se cruza con la Mantequera Leonesa que, a su vez, camapaba a sus anchas por las tierras de Riaño y Valdeburón. Este cruce provocó la extinción de la Mantequera Leonesa. El principal problema aquí es que cuanto más atrás vayamos en el tiempo, más problemas encontraremos porque el paradigma contemporáneo no sirve. Lourdes, tú que viviste estas cosas, ¿se elegían los nombres de las vacas por razones concretas o pesaba más el azar? Quiero decir, ¿una vaca llamada Parda era verdaderamente de color pardo? ¿Una vaca llamada Coya era realmente coja? ¿Una vaca llamada Casina era verdaderamente de raza casina?

Lourdes Vega dijo...

Sí, si la vaca era parda de ahí su nombre,La Parda. También si era casina de raza, se llamaba así...yo lo que recuerdo que muchos nombres eran ya por costumbre de las distintas familias que tenían sus nombres peculiares de siempre.Recuerdo a mi padre inventando nombres como Margallo y Repicao a los bueyes...y porque no me acuerdo de más ahora. Así tambien otros ponían al azar nombres pero casi siempre cuando se vendía una vaca o se moría, otra heredaba su nombre y siempre había en la cabaña una Garbosa una Casina, una Romera...una ,macarena o una Ratina y siempre había personas originales buscando nombres originales para sus vacas, claro.

Elena dijo...

No deja de tener su interés este asunto por razones etnológicas, hay toda una cultura alrededor de la onomástica animal, vacuna sobre todo. Es patrimonio de los pueblos ganaderos, lo mismo pasa en Asturias, en Galicia y en otras regiones europeas. Por internet anda un artículo escrito en bable y titulado "El bautismu de los animales". ¿También en Sajambre se decía así al hecho de ponerles un nombre?

Sí, ya sé que es por analogía con el bautismo humano, momento en el que se asigna el nombre a la persona. Lo que sucede es que con esto del "bautismo" animal me acuerdo de la Edad Media y de los siglos XVI y XVII cuando se excomulgaban animales. No en sentido figurado, sino realmente.

Lourdes Vega dijo...

No sé, pero yo al menos y en mi familia, eso del Bautismo de los animales no lo entendíamos así, no, no, los animales no se bautizaban, solo se les llamaba como el dueño quería y él solo lo hacía , se lo ponía y basta.

Anónimo dijo...

Hago una primera aproximación a estos asuntos sajambriegos desde Llanes. Me encontré con esta página por casualidad, ando con prisa y espero volver. Sobre la raza parda alpina, también llamada ratina y suiza,quiero comentar que llegaron a Llanes a principios del siglo XX y con mayor profusión hacia 1920. Venían apadrinadas por el dinero de los indianos de Cuba, emigrantes hacia 1880, y aconsejados por competentes veterinarios locales. Fueron una revolución y llegaron al concejo en vagones de mercancía. Hay documentos de la época en los que se cuenta la presencia de cientos de personas en las estaciones para contemplar la venida de este tipo de ganado hasta entonces desconocido. La ratina estuvo en peligro de extinción en Llanes y de hecho sólo queda un ganadero, en Nueva de Llanes, que las mantuvo hasta la actualidad.

Elena E. Rodríguez Díaz dijo...

Muchas gracias, lector anónimo, por enriquecer este blog con tu aportación. Efectivamente, confirma lo que he leído sobre la llegada de la ratina al norte de España, pero no conocía los datos sobre Llanes. Muy interesante, muchas gracias y un saludo cordial.

commonsleon dijo...

Interesante blog. Por complementar un poco lo dicho, recomiendo esta entrada sobre la mantequera leonesa: http://commonsleon.wordpress.com/2014/10/30/mantequera-leonesa-1/
Saludos

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