En Sajambre, se denomina trecha al “tronco de árbol o árbol entero y no muy grueso, apenas podado, que solo o con otros suele transportarse echándolo a resbalar por trechorios o arrastrándolo con la yunta enganchado a una corza por el bosque y caminos carretiles o por éstos atados a la rabera del carro sirviendo de freno en las cuestas abajo” (Vocabulario sajambriego, p.534). Y el mismo Vocabuario define trechorio como “especie de camino o resbaladero de saca y transporte de maderas en bruto y leñas, especialmente en trechas, echándolas a rodar, arrastrándolas a él para que rueden o se deslicen trechorio abajo por el propio peso y el gran declive que todo trechorio suele tener” (p.535). Con este mismo significado abunda también en los concejos asturianos de la montaña.
La toponimia sajambriega conserva muchas evidencias de tales usos como El Trechorio, Los Trechorios, El Trechorio de Combuyano, El Trechorio del Segadizo, etc, cuyas huellas todavía pueden observarse sobre el terreno, por ejemplo, en El Trechorio de Combuyano junto a La Corona (Soto).
En el Archivo de la Casa Piñán se conserva una investigación acéfala e incompleta, hecha el 6 de febrero de 1675, a partir de una denuncia presentada en el mes de diciembre de 1674 contra varios vecinos de Ribota que, desobedeciendo un acuerdo establecido por la asamblea vecinal, acarreaban sus trechadas por los prados de Tamancia en tiempo de invierno, provocando grandes daños al arrancarles el tapín (porción de tierra que se levanta con la azada).
En las páginas que se conservan vemos a algunos vecinos del lugar arrastrando trechas obtenidas en los montes de Songa, Cureñas y Yaete mediante bueyes uncidos y cruzando los prados de Tamancia en lugar de hacerlo por los caminos y trechorios autorizados de Llagaredo y La Llamera. Como viene siendo costumbre en este blog, prefiero que el lector lea directamente lo que las fuentes transmiten, en este caso por boca de testigos presenciales.
Testigo de nombre desconocido: “y save el testigo que uvo un acuerdo del lugar que nadie caminase con trechadas ni maderas por dichos prados de Tamançia. Vio xente y bueies venir por dichos prados el dicienbre pasado, de cave su cassa, no conoció quienes eran. Y vio que Sancho la Puente, el viexo, para abonar en El Habariego con bueyes y carro y traer maderas, caminaba por el camino de Llagaredo y no por los prados, porque no se devía el camino por dichos prados de Tamançia”.
Pedro Díaz de la Lastra, 50 años: “por los prados de Tamancia no se deve camino para traer trechas ni maderas porque el camino para traer dichas trechas y maderas es el de Llagaredo y La Llamera, y no se deve de caminar por los prados. Y save que uvo acuerdo del lugar para que no se pasase con trechadas y maderas por dichos prados, atendiendo al notable daño que hacían y que se adereçó el camino. Y tanvién save que Sancho de la Puente para abonar en El Habariego va por el camino con bueyes y carro, y no por los prados. Y save este testigo que Pedro Simón, Domingo Simón y Juan Simón y Julián Díez vienen con maderas y trechadas por dichos prados atravesándolos y haciendo [notable] daño en ellos mui de hordinario”.
Testigo desconocido: “...y save que el trechorio y camino para traer trechas de los montes de Songa, Cureñas y Llaete es el camino de Lagaredo y La Llamera, por donde se deven de traer las trechas y maderas, y no por los dichos prados. Y save el testigo que huvo acuerdo del lugar para que no se caminase por los prados de Tamancia con trechas ni carros por el notable daño que hacían a dichos prados. Y sin enbargo de esto, vio el testigo que en uno de los días del mes de dicienbre pasado de setenta y quatro pasaron por el prado de dicho Pedro Simón y otros prados Domingo Simón y Catalina de Viya, su cuñada, y Florián Fernández, cada uno con su trechada de madera en sus bueyes atravesando los prados y quitándoles el tapín y haciendo mucho daño en dichos prados”.
Miguel de la Puente, 24 años: “vio venir por el prado de Pedro Simón y de otros con trechadas de madera a Domingo Simón, Catalina de Viya, su cuñada, y a Juan de Viya y a los hixos de Lupercio Fernández, Domingo y Pedro Fernández y a Juan, hixo de Juan de la Puente, todos con sus trechadas a bueies uncidos haciendo notable daño en dichos prados, en particular en el del dicho Pedro Simón. Y save que el camino para traer las trechas y maderas de los montes de Songa y Cureñas y Llaete es el camino y trechorio de Llagaredo y La Llamera. El daño de los prados, dice el testigo, es considerable”.
Aquí tenemos, por tanto, la práctica tradicional del transporte de la madera en la montaña documentada hace 336 años y, aunque el acuerdo del concejo de Ribota del que habla este documento parece estar próximo a la fecha de 1675, la manera de acarrear los troncos de los árboles se remonta a una época mucho, mucho más antigua.
4 comentarios:
¡Que interesante, Elena! nunca había oído esas palabras.
Magnífica labor de investigación la tuya.
Enhorabuena y sigue con ella, por favor.
Un abrazo,
Bueno, bien conocidos son de todos, la Zona de los trechorios en Oseja y el lugar así llamado de casa y prados...digo "los de antes"que ahora ya nadie conoce nada...y el servicio que prestaban a la gente para acarrear la leña...y las fatigas que pasaban con los bueyes por aquellos lugares tan difíciles y peligrosos. No me extraña de lo de Ribota si les destrozaban los prados que era su única forma de vida, para el alimento del ganado.- Estuve en Oseja este fín de semana...días preciosos.
Gracias, Esperanza, es lo que tienen los protocolos notariales, que en ellos queda reflejada la vida entera de un lugar. Las fuentes notariales poseen un valor excepcional en Historia. Un abrazo.
Lourdes, mencionas las fatigas que pasaban andando por aquellos vericuetos, arrastrando troncos, utilizando el rameto, etc. Me lo puedo imaginar. También en los documentos notariales quedan reflejadas quejas en ese sentido. ¡Que suerte que hayas podido acercarte a Sajambre! Supongo que la semana próxima lo hará más gente. En cambio, otros tenemos que quedarnos trabajando. Espero que hayas descansado y a quienes tengan la suerte de poder disfrutar del puente, les deseo días felices.
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