jueves, 15 de septiembre de 2011

LOS SAJAMBRIEGOS Y LOS TERCIOS (2): reclutamientos, soldados, armas.

Los reclutamientos eran gestionados por las autoridades concejiles. En Sajambre, los quintos se sorteaban entre los miembros del estado llano que fuesen solteros y aptos para el servicio: “quantos mozos solteros y de lista del estado de los onbres buenos entraron en suertes” (1661); “mozos capaçes, solteros que ay en dicho lugar de Pio y Osexa del estado pechero ... estando en Pio dos mozos solteros capaces de quintar que son Toribio Mayón y Toribio Redondo, y en dicho lugar de Osexa mozos que son Pedro de Azebedo y Marcos Martínez, Pedro y Juan Martínez porque no hay más mozos solteros en esos dos lugares” (1670). 

El sorteo se hacía siempre ante el escribano, los regidores de los vecindarios afectados y el juez en la Cárcel pública de Oseja con unas suertes blancas y de color que una niña elegía al azar: “y se hizieron las suertes y se rebolbieron y las sacó una niña y salió en suerte por soldado...” (1661). 

Conservamos la nota del escribano de uno de estos sorteos. Aunque no está datada fue escrita por Gonzalo Piñán, de manera que este repartimiento sucedió entre 1660 y 1679. Su contenido es el siguiente:

Entraron en la Cárzel el terzio de Rivota y Oseja por una parte, a quien toca un soldado. Mandó sacarlas Pedro Alonsso, menor. Sacó el primero por Gregorio de Azevedo. Sacóse a Torivio Martínez y a Pedro Martínez y a Domingo del Collado, digo Azevedo, sacóle. Sacó el juez en blanco. Pedro Redondo en blanco. Marina Gargallo en blanco. Pedro del Collado en blanco. Pedro Redondo en blanco entranvas. Calvo en blanco. Alonsso Redondo en blanco. Salió por soldado Agustín Redondo.  Testigos: Toribio Alonsso y Pedro de Cabrero y Pedro Redondo ‘tamarujo’ ”. 

El juez que aquí se nombra lo era por el estado pechero, pues los miembros de cada estamento sólo podían ser juzgados por sus iguales. Y la mujer que se menciona, Marina Gargallo, por fuerza tuvo que actuar representando a un hermano o a un hijo. 

Los concejos se encargaban también del equipamiento de los soldados, empezando por las armas. En el mes de julio de 1661, el oficial comisionado Juan de Sampedro debía personarse en Oseja para reclutar a los soldados que correspondían a Pio y a Oseja, que debía llevarse con su correspondiente armamento. Sucedió que “por falta de salud y allarme con una gran calentura no puedo ir en persona ha esta dilixençia y así remito a vuestras merçedes la horden con ese moço para que se sirban de mandar se cumpla ynbiando testimonio de las armas que esa villa tiene de los soldados y la de Pioo”. [Fíjense en cómo se escribe la última palabra, remarcando claramente la pronunciación que siempre tuvo este topónimo.] 

La orden contiene el número de soldados que se necesitaban de Oseja y Pio/Pió acompañados de una relación de las armas que debía tener el concejo para sus soldados. La orden llega bajo la forma de carta dirigida a “los señores Justiçia y Reximiento de la villa de Oseja, Concexo de Sajambre” y fechada en Burón, el 19 de julio de 1661. Naturalmente, se conserva en el Archivo de la Casa  Piñán.

En esta ocasión, Oseja debía contribuir con dos soldados “y an de tener vn mosquete, orquilla y frascos, y una pica y dos espadas. Y Pioo a de tener quatro soldados, un mosquete y frascos, y orquilla, dos arcabuzes y frascos, y una pica y quatro espadas. Y si ubiere baxa pondrán los que baxaren y las armas que ubiere en ser. Y me mandarán remitir con el portador mi salario, el que fueren servidos, que en esto a quien sabe tan vien lo que debe hazer no pongo nombre, pues de su galantería nunca quedaré yo mal pagado sino es muy agradezido. Y sobre todo encargo a vuestras merçedes la brebedad”.

Analizaremos este documento en el siguiente post.

3 comentarios:

Lourdes Vega dijo...

Me llama la atención cómo en esas fechas de 1600...ya estaban en Pío los Mayón y los Redondos...y cómo escogían a mozos sanos y fuertes...

Lourdes Vega dijo...

Los Acebedo siguen en Oseja pero veo que los Martínez,no y es curioso lo de las suertes que sacaba la niña...

Elena E. Rodríguez Díaz dijo...

¡Hola, Lourdes! Feliz reencuentro.
Los Mayón, que llegaron al siglo XX como Bayón (M y B suenan parecido), están en Pio desde el siglo XV por lo menos. Es una de las familias más antiguas del valle. El cambio de M a B, de Mayón a Bayón, se produce en el siglo XIX. No son dos familias distintas, es la misma. Está documentado.

Los Redondo empiezan a aparecer en los documentos más tarde. Y a los Acevedo los convirtió en hidalgos la Casa de la Caneja (fueron sus criados) a finales del XVII, porque con anterioridad aparecen como pecheros en todo. Martínez es uno de los apellidos medievales que acabaron por desaparecer.

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